BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

viernes, 28 de diciembre de 2012

VIVIR, PARA PODER MORIR




Estudio de un ángel, de Alexandre Cabanel, para el cuadro "El paraíso perdido"


VIVIR, PARA PODER MORIR


Tiró la frase así, sencillamente, como si dijera…hoy es martes, pero dijo “hay que vivir, para poder morir” y me miró a los ojos conectando ese pensamiento, dejándome ese sentir batiendo las alas para que fluyan las palabras.


Vivir, para poder morir, dijo el muchacho de mirar profundo, ese que un día tomó los riesgos de sentir las vibraciones agitadas de su corazón, el mismo que dejó caer algunas piedras que lastimaron sus pasos con huellas indelebles bajo los pies, para no olvidar. Equivocó el sendero una noche lluviosa, se sintió perdido en la bruma otra noche con pocas estrellas y sin luna, asistió a su propio derrumbe con los ojos llenos de colores y se durmió quién sabe donde. Pero la rubia sonrisa del embeleso, lo cegó con un regalo de luz que no esperaba. Ella fue más embriagadora que la espuma en el cristal helado que bebió de un sorbo. Y lo volvió a mirar con sus ojos de cielo, el regalo fue demasiado tentador, era la misma vida prolongada, con la magia y esos mismos ojos, entonces con las alas del amor se desplegó a la nueva aventura de vivir, sin esas cadenas arrastradas por las orillas de la nada, el brillo de su mirada dice que muchas veces sintió dolor…y volvió a sonreír. Había que romper con todas aquellas antiguas cristalizaciones, dejar que el humo se expanda en el aire transmutador y conectar la emoción con espíritu, se tornó querible, querido y está aquí, entre los suyos y los nuestros, ofreciendo la sinfonía de su alma entre sonrisas y burbujas. Quiere, sabe, dijo… Hay que vivir, para poder morir.







Beatriz Graciela Moyano

domingo, 23 de diciembre de 2012

QUIETA Y SILENCIOSA


Quieta y Silenciosa

Como encerrada en un marco dorado se encuentra, difusa entre el vaho de un cristal donde puede verse reflejada tal como quedó para siempre quieta y silenciosa. Es un perfil pudoroso y tímido el de su escote y su rostro sugiere estar enamorado, entregado a permanecer eterno. Nadie sabe quién es, si un oleo sin vida o una vida quieta de espera ilusoria sin el oleo que la pinte entre terciopelos amarillos-ocres. Cuantos sueños soñó, cuanto rocío lloró mientras la miel de su pelo la enredaba en el asombro de los derrumbes, nadie la conoció, porque ella es, un camafeo de raso desteñido que un orfebre recogió de entre los escombros y ruinas un castillo rodeado de muros, ahora triturados para siempre, es ella… un mensaje de fin otoñal escrito en hojas secas, quebradizas solo legible al destinatario de la estática, en ese quieto silencio que nadie escuchó y un día oyó su voz.

viernes, 21 de diciembre de 2012

EXUBERANCIA DE LOS SENTIDOS








EXUBERANCIA DE LOS SENTIDOS
No sé cómo ni porque me extravié en una nube tóxica entre tu mundo y el mío y me encontré aquí en este costal de fastidio y empalago sacudiendo la azotea del pensamiento como si fuera un abanico de estrellas oscilantes que titilan histéricas, hay muchedumbre bulliciosa y sin embargo, es la soledad más profunda donde se silencia la exuberancia de los sentidos. En la mesa de un café en la ciudad de la furia,  la solitaria escribiente sigue anotando los dictados misteriosos y azules de la memoria nostálgica, que busca y consigue rozar el terciopelo suave de las palabras. Compases de música que vagan a lomo de recuerdos y brillan color como pájaros que cambiaron plumaje. Hay un acople oscuro de silencios que huelen a muerte, muerte confusa y cruel de ternura ausente cuando encuentran los destellos aparentes que convergen desde otras costas y como cardúmenes gélidos los peces de aguas frías desovan en el río profundo para emigrar después, porque saben que siempre hay un después en el río de los camalotes floridos y llano caudal, exuberante en la crecida. La escribiente sonríe a veces y eleva la mirada, sabe que un día los pájaros sobrevolarán el cauce del litoraleño río y éste se hallará revuelto, furioso y sin amparo posible.



Beatriz Graciela Moyano

sábado, 15 de diciembre de 2012

LAGARTIJA INMÓVIL



LAGARTIJA INMÓVIL
LAGARTIJA INMÓVIL

Hay un camino de variables insospechadas, con curvas estrechas rectas que se bifurcan en el verano que se aproxima sin sigilo, estrepitoso se viene con afanes en diferentes oleajes de expandir en belleza el camino que reste recorrer. Las lluvias y tormentas con vientos y descargas despejan los espejos de corrosiones, antigua celada tendida, de ardid inútil sin alunizar. El camino de la certeza y seguridad había angostado de poco andar, de mezquinar los brazos y abrazos, los besos que se habían vuelto leves. Pero no cesan los labios que buscan a pleno sol o en penumbras redescubriendo un nuevo verano en un acopio de susurros renovados. Grandioso mar verde de olas sísmicas, poderoso, no deja sucumbir la voluntad y sin desmayo se apropia de todo el espacio, ineludible amor, temor causan las sensaciones… hay cierta ansiedad en la creatividad constante adueñándose de las horas. Calma, calma que se preparan las alas en despliegue de luna frenado en la pureza del alma que se hace día y se hace noche azul estrellada, que son una en él para encandilar a la luciérnaga de luz difusa que desapareció del jardín de las rosas marchitas donde azotó el temporal, pero el amor del camino eterno no cede paso a las sombras, posee los reflejos y el brillo de la mirada de estos ojos que a la aurora duermen, duermen el hechizo constante y guardián de los sueños, sumergen en lluvia de ensoñación y allí asimilan el refugio de velados barrotes. Y vuelve a despertar en el asombro de estar viva, de no haber muerto de asfixia, ver que no ha menguado la luz protectora, entonces llega el día como siempre, la tarde y la noche. Ahora el vapor del cuarto de baño ciega, hace mucho calor... es insoportable, el patio está hermoso en esta noche hay preparada una mesa con dos platos, copas... flota un brindis y al alzar la vista hacia el cielo de las estrellas que iluminan se detiene en la madera barnizada que sostiene las tejas, una lagartija inmóvil mira fingiendo no ver.


domingo, 9 de diciembre de 2012

CON LA PALMA DE UNA MANO



CON LA PALMA DE UNA MANO

Y se hace una nube espesa en el reverso de la pantalla negra, en el teclado de las palabras vertiginosas es una polvareda que ciega como una estampida de búfalos grisáceos disparados de susto por la tormenta que se aproxima con esos estridentes truenos que están ensordeciendo hasta los relámpagos que rajan el cielo con esa sedición de arrastrarlo todo y apedrear la voluntad entre nubarrones oscuros como el plomo en los pies cansados, con el sopor de los años que hoy se sienten aciagos y la vida que en versos se puede mostrar divina, en las estrofas infinita y en la realidad dura y frágil como cáscara de nuez, que sin oponer resistencia cruje bajo la palma de la mano del olvido y la ingratitud. Vulnerable, endeble parece su esencia de rico alimento aceitoso de propiedades y sustancia sin develar, que al quebrarse muestra el laberinto de su adentro del corazón y la vertiente medular, entonces ya rota, rajada como el cielo de las tormentas estivales con su cáscara hecha trizas recuerda la nube de polvo, el teclado y los búfalos, las nubes de tormenta con el reflejo de rayos y descargas eléctricas que se reflejan una y otra vez en los espejos y descubre en un instante supremo ese sitio enigmático con recodos y escondrijos que es el interior de esa nuez donde está, con la cáscara rota trepará al nogal frondoso tenaz de su eterno amor en los años que jamás desvanece, el del vigor sorprendente, fortaleza en el tronco robusto y ternura en las ramas resistentes que la abrazan, de cada hoja de caricias y filamentos de besos. Como niña exploradora en aventura elegirá donde abrigar y recobrar la forma consustancial, parte congénita que ocultaba bajo esa cáscara de apariencia compacta para que fluya la ternura que a veces esconde quedando desprotegida ante la palma de una mano.

jueves, 8 de noviembre de 2012

CICLOS



CICLOS 
       
    El desparpajo de unas sombras la asombra, pero nada la perturba, inviables como las nieves eternas, invisibles como la fragancia que sabes que está porque una parte de los sentidos la absorbe sin ver, las imágenes de vidas actuales o pasadas conviven en esta mente haciendo murmullo constante, los cuerpos sutiles perciben y guardan cuidadosos al requerimiento de la dueña del cobre donde se depositaron las joyas, no ha de haber conjuro ni pócima, ni eventual contingencia que atente contra el sagrado registro gravado, ni amanecer de dos soles, ni anocheceres de amnesia, nada. Fijo y resistente como las ágatas volcánicas, que evolucionan y embellecen pero jamás mueren, allí está en la memoria y retina, el tiempo sin relojes números o péndulos. Son las vivencias, hay un cúmulo de miradas, gestos y acciones que permanecen como en un escenario de cuadros teatrales o museo cera. Ciclos que se desvanecieron en las manos cansadas, ellas han acariciado leguas de piel, estremeciendo con su amor vibrante entre los dedos, no es arena que se escurre y desliza contando tiempo, es el pelo plateado resplandor de luna brillante, raíz impalpable por hechos causales o fortuitos como aquel quince de agosto frente a la estatua de la virgen donde conoció el amor adolescente, aquel lugar, ese beso apasionado bordado en las palabras de seda y a partir de esa emoción, todas las sensibles emociones, las risas y las lágrimas que guardan los vigías intangibles con todas las sublimes transparencias de vida, canciones de amor y los poemas que a través de los tiempos y hasta el final de ellos habrá gozado, bebido, tropel de recuerdos silenciosos, callados testigos de brisas que conmovieron a las células y filamentos de ese cuerpo donde las intensidades han dado paso a la nostalgia. Si capta que el ciclo ha vencido antes de un despertar, solo se llevará las joyas, esas que nadie puede vender.  

Beatriz Graciela Moyano
08-11-2012

jueves, 1 de noviembre de 2012

PRESAGIO















PRESAGIO
 Un fiel intérprete de los sentidos, el presagio, se instaló en un rincón de la mente de forma sutil como garúa  tenue fue su presencia, oliendo a inseguridad temor o alivio, intuyendo destierro que se entremezcla con el soplo de aire fresco, con la suave brisa matinal en alas de calandria cautiva de ansiada libertad. Se quedo persistiendo, presagiando quietecita y tenaz. En la ciudad de la furia había  un desgano de siesta soleada, igual al de  las provincias de aquel norte, con esa pereza de tarde estival de cuarenta insoportables grados, evaporando lentamente los más fervientes anhelos y así buscó la sombra de las acacias de ramas entretejidas en una filigrana que es techo y túnel verde de gran belleza, entre recortados sentipiensos se dijo: esta es la verdad donde el ser Supremo se expresa con la magnificencia  del amor. Sobre el manto de hojas esparcidas maduró la mutación en soledad, observó el enredo falaz de esos castillos de ficción y asumió la evidente cortina de humo azul que por largo tiempo mantuvieron a sus ojos nublados, no quiso consuelo buscando un aliado en el recuerdo, tampoco creyó en los dichos fantasiosos que niegas ilusiones y las elaboran a toda hora, quedó adormeciendo, enmudeciendo palabras en un bostezo aletargado de paz y dejó a sus guías invisibles la difícil labor de borrar los archivos de la memoria atascada de spam.  
Beatriz Graciela Moyano

martes, 30 de octubre de 2012

SIN PREGUNTAS


SIN PREGUNTAS

De pronto la luz se apagó en el lugar, nada fluía en ese punto que les cuento, el foco no enfocó! el sol no brilló, las manos no se deslizaron sobre las huellas únicas reconociendo la esencia de la vibración inconfundible y produjeron desazón, se vieron las ramas caer hasta tocar las  raíces como niño que desea regresar al útero tibio que lo abrigó hasta abrir los ojos a esta vida que si no es un valle de lágrimas se le parece bastante, pero amanece...que no es poco, como dicen por ahí. El ojo visor que todo lo ve determina bajar el párpado adormeciendo hasta los tiempos, esos tiempos de los cuales hablaron los profetas y ahora muchos susurran en eco. Reinicio en las esferas donde la incandescencia se exprese y restablezca el contacto con la verdad, fulmine la hipocresía dejándola caer en vértigo al expandir su resplandor de confianza florecida y mansa, que nadie necesite garras para defender lo que ama, esa evolución esperada que no sea sueños ni ilusión, que el pensamiento nos haga desplazar en el espacio sin tiempo y sea tan cotidiano como cada amanecer o como el proceso certero y magnífico del pimpollo hasta la rosa y su tersura del color que le tintes. Pero aun no sucede el cambio de conciencia, buscan en el silencio la razón de las razones de los sombríos sucesos, nadie pateó el panal pero igual salieron picoteados, espantados y con averías, no sirvió la sincronía en esa unión, se desgastó como la suela de los zapatos en la maratón insensata de andar arrastrando pena. 


Beatriz Graciela Moyano
30-10-2012

domingo, 28 de octubre de 2012

INVENCIBLES














INVENCIBLES



Hay una forma de sentir ese atávico poder, el embrujo que ejerce una noche sin luna, es consumar la unión de las almas, después de sumergirse en los ojos del otro, reflejarse en ellos, sentir el sabor excitante de sus destellos que hablan en el idioma de ese brillo, que dicen, que cuentan la historia vencida de cada poro de esa piel que está ahí, borrando en ese preciso instante cualquier vestigio antiguo, toda forma de ayer. Y será esa la sensación de hundirse sin salvación, los quiero colmados de deseos, mordiendo suavecito lo que ya no sea un sueño, ni ansias, ni abismo oscuro de distancias, derrumbando muros de imposibilidades posibles, si esos quiero son ciertos en deseos de someterse al asombro del tacto en las caricias, de las texturas del pelo al correr entre los dedos, que le transmitan la piel toda el rictus indescriptible del amor que quema y devora, funde y enseña a volar. Ellos se sentirán invencibles e ignorarán las leyes y los reparos de los quieros procaces, que a veces quieren, como llegar a las orillas remando, navegando mares y así borrar las sombras de los árboles, del cobijo de otros soles en la rosa carmesí, símbolo de todas las rosas del jardín de los sueños y los ensueños, de toda la ternura causal de pasiones y vigencias plenas y de las íntimas vibraciones que son en los encuentros de los que aman y si acaso en ese encanto de verse a los ojos dejaran desvanecer como humo en el aire, el perfume, los colores y el sentido de tocarse las manos por la emoción del latido contra la pared del pecho... se hará poesía.



Beatriz Graciela Moyano

miércoles, 17 de octubre de 2012

TE EXTRAÑO VIEJO MÍO








TE EXTRAÑO VIEJO MÍO





Tanguero de esencia pasional, un morocho de arrabal que fue de vicios, milonga, burros y otras yerbas, vino tinto allá en sus tiempos mozos, que abandonó después en su reposo. pa´ complacer a la mami en sus rezongos y no avergonzar a las muchachas, así decía. Un cigarro ajado ahí, en la oreja, sin prender pues consumió más de la cuenta, pero lo lucía así, como hábito aquerenciado mientras jugaba naipes con los que después fueran sus yernos. Era imagen y estampa oriyera , que del lunfardo hiciera gala y labia de academia. Soñador, emotivo y buen amigo, compinche fiel, como un tango, con fuelle de nostalgias se fue un día, dejando desvalida mi existencia, como te extraño viejo, maestro de mis letras, tus libros me acompañan en estos días. Como un letargo gris viene tu nombre a esta hora en que la vida me duele con tu ausencia, a esta hora en desencantos e ingratitudes que vos de amar y dar, también sufriste tanto. Entonces tus manos eran fuertes, rudas de laburo y sangre caliente, seda en las caricias a tus quereres. Fuiste de esos que se van pero se quedan pegados a la piel y más adentro, en tu herencia que no fue material ni tan ilustre, para el que observa las cosas desde afuera. Hace tiempo has partido, no sé dónde, que lugarcito le dio Dios a tu alma en su reparto, pero un día de estos te sorprendo, porque a decir verdad… no creo falte tanto. Tal vez muy pronto me enseñes las cadencias, de un tango bien bailado, arrabalero, es una clase que me debes, viejo mío, además hay otras cosas que me pasan, quiero contarte, tener una charla con vos...¿sabés? me estás haciendo falta.



Palabras del idioma o dialecto lunfardo, tanguero




Labia: facilidad para dialogar




Canyengue; Arrabalero de baja condición social, bailes con muchos cortes. Con ritmo estilizado.




Oriyera: arrabalero de las orillas




Arrabal: barrio de extramuros donde alguien canta o baila un tango.




Burros: Caballos.




Compinche camarada, amigo, compañero, cómplice, ayudante, secuaz,




Laburo: Trabajo.

miércoles, 3 de octubre de 2012

ACONTECERES






ACONTECERES

A pesar de cumplirse el tiempo en que las frutas maduran y asumen esa textura tierna de colores brillantes y jugos sabrosos, también las flores se abren a la luz del sol mostrando sus coloridos atrayentes, la primavera no parece enterarse del feliz acontecimiento, se ha quedado prendida a las incesantes lluvias y algunas mañanas heladas que dejan las imágenes estáticas, sonríe con sonora burla el rey de la oscuridad que desea los grises para ocultarse en sus sombras, la luna cómplice de las promesas de playa mira de soslayo guardando las promesas de arenas volátiles, entonces las manos de la doncella se quedan vacías, vacías de avíos, para compartir locuras entre candelabros de bronce recién lustrados y velas azules chorreadas, la llama ya no enciende y no habrá después en el amor que bostezó su sueño aburrido de espera, aunque regrese para revivir aquellas promesas, las frutas se hicieron pasas agrias, han perdido su miel y las flores marchitaron sin ser cortadas para la mesa en que se enfrió el té servido. Porque ese día que lo esperó perfumada para esa cita que jamás tuvieron ella escuchó el canto de una calandria a las cuatro de la tarde y supo que ese trino hablaba de presagios, sintió también que el reloj de péndulo detuvo su cadencia en la pared aún tibia de amor que ya no espera, junto a la chimenea candente de las ilusiones, marchitas como las flores de una primavera de olvidos. Tiempo atrás gustaba de sus silentes sermones, del rezongo adulto, padre, para llamarla a la realidad, cuando la adolescente desplazaba a la mujer de sonrisa aparente y tenue, de seria doncella y no le importaba, lo seguía besando, amando y contando sus lunares de la espalda, hasta quedarse dormida sobre su pecho, donde anidó en silencio y se bebió de un sorbo cada sonido y color del paisaje que nunca miraron amanecidos, volvió a echarle su tibio aliento y lustró luego con su vestido las dos palabras dulces y salvajes talladas en el bronce, que fueron su tortura.

domingo, 30 de septiembre de 2012

EXPECTATIVAS





Expectativas 

Le pondrá su verbo, voz pasiva adherida al delirio de sueños, tonel de abstinencias para su antigua alma eterna, aprendiente y silenciosa que no contó con el aval de sus quereres, no entendieron sus emergentes penumbras, esas que trajo de anteriores viajes, en maletas corroídas, en vidas viejas con pocas perlas, algunos destellos como relámpagos y sin caricias. Un camino que es largo y ancho sendero, con resquicios de miedos. Poniendo escudos de luz para que no la atrape el dolor por esas rutas de la existencia. Y ya en su refugio seguro, copiará en el libro cobrizo de vivencias hacinadas, los verbos con que quiere secar las incesantes lluvias nostálgicas en un comienzo de primavera frío. Escribirá en el vidrio empañado de la ventana y firmará siempre, como una utopía grotesca al arrebol otoñal de sus días, si así lo decide el Supremo. Por el balcón que da al norte, mirará hacia afuera y verá los ficus reverdecidos con ese brillo inigualable que les dan los aguaceros de setiembre, no verá nada más, solo ese verde esplendor evitando que la garganta se cierre, con algún te quiero atravesado, sin decir. Recuerda la adolescencia del temor que se esfumó, solo quedó en archivos laberíntico de ese bosque. El tiempo joven duró más de la cuenta, esa fase en que los ídolos y prototipos reinaban en su corazón, en su razón e inconsciente, ahora que las canas asoman bajo el tono chocolate de su cabellera rizada, nota que han caído los ídolos supremos, algunos han muerto y los prototipos de barro se disolvieron con las lluvias torrenciales. Fue hermoso lapso florecido de creer y crear materializando ilusiones, ahora las semillas son raíces profundas y danzan al son de sus propias melodías desencadenadas, ella escucha y baila sus ritmos bajo la luz de la luna. Sabe que hay maravillosos extravíos, dulces o salados que le proponen y padece las vanas expectativas de un entorno demandante...nadie existe con el solo fin de satisfacerlas.




30-09-2012

lunes, 17 de septiembre de 2012

A PLENO VUELO





A pleno vuelo


En la extensión de todo el trayecto que voló, hubo escalas entre el caos del origen y el seguro destino. El vuelo es rasante y las alas son el balance, sutil y prudente equilibrio, casi sobre el suelo ve los pedregales y el verde seco de poca hierba y tierra apelmazada, desalientan. La sagacidad y rapidez dejan contemplar las contingencias y evadirse ante el peligro de lo que exista y suceda. Altos vuelos proyectan un sin fin de utopías esparcidas y percibidas que al converger provocan solo un aumento energético, golondrina intensa que se desliza sobre las corrientes ascendentes y tibias del día hasta encontrar ese arroyo de aguas de deshielo que baja de la montaña, allí sí, desciende a beber la frescura y cuando pliega las alas junto al cuerpo, siente, siente. El tamborileo de los latidos del corazón es la conexión inequívoca con el espíritu, con la verdad. Le gusta conectarse con ese latido, es vida que a veces olvida en aire a pleno vuelo, si encuentra un refugio paraje arbolado, descansará de soles y rutas con corrientes turbulentas, abrumadoras, su alma pide un sosiego a las intensidades en cercanías, esa afición por vivir cada tramo del viaje con la química factible o inevitable, esa que la sacude y atrae que la llama y evita. Con todo lo poco o mucho que ha podido volar se ha desvanecido en un abismo, por un proceso caprichoso o causal, pero dictaminado al fin por el padre de la creación de todas las cosas, en desconcierto real y turbación, se han juntado en alocada mezcla de aires cálidos con los fríos, las corrientes fluidas con las densas de forma tal que se condensaron en una y llegan trayendo fragancias y fragmentos de distintos continentes y bifurcan esas rutas que llevan a ninguna parte, se seca el lúbrico elixir aceitoso de esas alas impermeables, siente que ni las hélices podrán evitar que desaparezca, podrá planear su propia muerte, como un hombre que se revela a su destino peregrino, a ser vigía y centinela de sueños extraviados, que en su fin de desaliento concluye y define morir y ser enterrado junto a los anhelos que surcó entre nubes serenas y blancas en un cielo azul celeste, que no pintó para sí.



Beatriz Graciela Moyano

miércoles, 12 de septiembre de 2012

EL TEMPLO



El templo
La misión de los seres fluctuaba entre dos mundos de asimetrías, entre irrealidades fantásticas que quemaba sin fuego, y vulnerable verdad donde las semillas de los vientos surcaban los cielos y fertilizaban detrás un velo azul secreto, azul como el pájaro que voló del campanario como nadie, como un Dios, en último día que nadie anunció, referente de fuerza en sus alas, como manos del amor, como impulso para flor del rocío que cayó en gotas frente al altar de adoración a las imágenes milagrosas que lograron  llenar los jarrones vacíos de rosas rojas en un templo que se alzó en la espesura boscosa verde y fresca, con estilo del renacimiento, revestido en mármol blanco y gris como el cielo de un día nublado. La misión que creó el gran Arcángel, que nada pudo hacer para salvar lo que fue un puente sin verdad, inconcluso fin que mira desde las alturas distinguiendo a los seres según la luz que emanan de sus cuerpos y sus almas, junto al pájaro azul como encarnación de su propio ser, observa, ahora que el tiempo habla de un calendario con fechas que el olvido no pudo borrar, se detiene un instante para desde ese majestuoso lugar, mirar la pálida imagen que se quedó dormida esperando poder tocar y ver su obra algo triste pero viva y ávida de milagros que proyectó para el año de las premoniciones que escribieron los maestros de la luz. Templo sin fieles, ni infieles que habitaron los transeúntes intrusos e invasores sin credo, que fueron descubiertos huyendo después de pisotear las leyes, de invadir en multitud profanando altares, para abandonar dejando un reguero de estupidez y desperdicios en desorden y destrucción

jueves, 30 de agosto de 2012

EL AYER




El ayer

El ayer se me viene como un potro salvaje atropellando la memoria, me acosa con las sensaciones del plenilunio aquel que nos encontró embebidos de amorosas caricias, sumergida entre tus brazos fuertes. Vibraban las horas de espera entre espejos y fragancias para lucir frente a ti, ah! si hoy fuera ayer, nubes blancas y celeste cielo, las noches plagadas de estrellas en un techo contenedor que abrigaba con solo sentir tus manos rudas aferradas a las mías. Que no daría por que regresara esa magia, pediría perdón por mis excesos, volvería a perder la razón, ciega y loca treparía los vagones para colgarme de los trenes buscando tu mirada para encontrarte en el brillo de los ojos de un niño triste, perdido en el paisaje verde que le dibuja el viaje en busca de amparo. Tendría otra vez el pelo libre rizado para que jugaras con tus dedos y lo humedecieras con el aliento, si tan solo hoy fuera un día del ayer, volvería a sonreír confiada y segura, le cantaría al río marrón que nos vio reflejados, que nos bañó en sus aguas en nuestros días felices, regalándonos su mística corriente bravía y los frutos vivientes de su lecho arcilloso, ese tiempo del ayer dichoso en que día a día se emprendía la conquista y la seducción como juego preferido, cuando los fantasmas no vivían en la azotea de las razones, esas que juegan con los sentires del alma soñadora, amanecida y los convierten y falacias. Se hace difícil aunque el recuerdo acose convocar el ayer, remontar y borrar los desacuerdos, anular los dichos, aniquilar, triturar las estatuas de hielo y disolverlas, pero si tan solo hoy, pudiéramos vencer a nuestros propios egos, te sorprendería por la espalda, una vez más cuando menos lo esperaras, para llegar a esos besos que me diste ayer.

martes, 10 de julio de 2012

Mis poesias: Estrenando una nueva piel

Mis poesias: Estrenando una nueva piel: Estrenando una nueva piel Entre la bruma silenciosa surge la voz que prolonga los pasos y alcanza su plenitud. Son tiempos de cambios, d...

sábado, 30 de junio de 2012

Poema guíame




POEMA GUÍAME
Se que no será fácil, despegar en vuelo grácil,
después de haber conocido el sonido de una melodía,
que se ha borrado de la memoria, que ya no está…
Poema guía la pluma hacia la vertiente de sensaciones.

Hoy entran y salen personas que hablan, dicen y cuentan,
no escucho nada, ni grillos con sus ritos cantan en los oídos
que quieren estallar, los ojos empequeñecidos y tristones
como las flores de este comienzo de invierno frío.

Poema mueve las teclas bajo estos dedos paralizados,
Las mañanas se hacen eternas, se nublan y opacan los brillos
con los deseos de esa iniciación con el embrujo encaramado.
Hay una pereza de tumba en el regazo desierto, vacío.

Pon las palabras justas contenedoras, final a este duelo,
que ha dejado una especie de hueco oscuro sin pigmento,
los colores amarillos no se vuelven dorados, han desvanecido.
No hay sabores, ni sal, ni pimienta para que ardan los labios.

Alguien exhumará la alegría con que bailé y canté exultante,
un rescate necesario para salir de la cueva de los osos
única morada posible donde recostar la irónica pesadumbre.
Se hará largo este invierno, sumida en la fosa del desengaño.

Beatriz Graciela Moyano
30-06-2012

lunes, 25 de junio de 2012

En el patio





En el patio.

Cayó la noche sin luna, sin refugio
Mira con nostálgica dulzura las plantas
florecidas, cerradas y dormidas
como su corazón somnoliento.

Hasta que mañana asome el sol
los primeros rayos dorados,
no quiere pensar como será morir,
tampoco está viviendo vida.

Como es que muere de ausencia y
no puede vivir la presencia espinosa
de esos rosales florecidos bajo el rocío
de esta noche cerrada en bruma.

Si el tránsito ocurre en un sueño
escribirá amor con el tibio aliento
del último suspiro consagrado.
Alguien dirá que ya no está.

Quién dirá que ha muerto
con sangre en los labios
Rumor, sigilo de misterio
borroso… como estigma.

Donde pondrá las manos
Cual será el gesto de los días
definitivamente sin su existencia.

La muerte será el refugio
cuando tenga gastada el alma
de ver sucumbir los afanes.

Vuelve a mirar las plantas…
La tierra está muy seca por los vientos
Mañana bien temprano regará los geranios
Lavará sus hojas y los nuevos brotes.

Beatriz Graciela Moyano
25-06-2012-

sábado, 23 de junio de 2012

"Ojos sin alma"






Ojos sin alma.


Hubo mañanas con rosales y sonrisas

También tardes de lluvias melancólicas

Diluidas, evaporadas, hechas nubes

Acordes de responso bajo el terciopelo azul.



Un paisaje labrado en ojos rasgados

filigrana rojiza con brillo opacado por la sátira.

Perturbadora mirada no claudica ante el final

en despiadada mascarada sin alma.




Dura desidia es el bostezo aburrido en desgaste

Capaz de quemarte las alas en pleno vuelo,

¡Y tú…volabas para él!

Descuida….es que no le pareció parejo.



Mácula insaciable de estructuras fijas

Bordeando la manía en obstinada y aparente paciencia

solo aparente, tras la máscara oscura.

Reloj sin péndulo de segundos, sin horas.

Cae empequeñecido pero tenaz y firme en su objetivo.



Esos ojos han dicho que existen a pesar de ser negados

Y no hay argumento válido para refutar esa verdad

que azora la memoria.



Beatriz Graciela Moyano

16-06-2012

Fantasías del Inconsciente



Fantasías del inconsciente

Es el inconsciente caja negra donde palpitan algunas excéntricas alucinaciones. Entre sus sueños, los trinos de una calandria en las mañanas habitan, rosarios con cuentas de nácar en dedos de viejecitas, imágenes misteriosas como espectros la visitan, no teme porque sus ojos de bondades le hablarían y una pareja de ancianos como sacados de un cuento, de las eternas diría, se presentan en escenas como locas fantasía, una cita en la gran ciudad de las anchas avenidas, la ve a ella como dama vestida de utilería, con encajes y sombrero de otros tiempos parecía, el caballero un señor de porte muy distinguido con un habano entre los dedos después lo lleva a la boca, pero nunca lo encendería, con papelitos escritos guardados celosamente en el fondo de un bolsillo, las cuatro de la tarde los ve sentarse en un bar mirándose largamente entre recuerdos perdidos, haciendo chocar sus copas con un cómplice sonido tomando unos sorbitos y las sonrisas que esbozan como alas de mariposas van al bordes de sus copas para besarse en un rito como retomando historia, hay un suave rozar de manos erizando las pupilas del tiempo, de pronto se borran las secuencias y se pierden, no los puede ver, el inconsciente de fantasías los reemplaza por un concierto de ranas verdes en algarabía, en unos estanques vacíos rodeados pasionarias en el desemboque al río, insólito, alucinante, pudo ver lo que no había, solo existió tal vez un día, quiere ver los viejecitos quiere ayudarles a armar el rompecabezas para completar el cuento entre rosas y amatistas del olvido ¿pero que pudo pasar? han saltado a otro plano, pudo truncarse la trama con aquellos desatinos, se soltaron las amarras de los barcos del delirio, pasaron ya muchos años, más viejos, mucho más sabios, no sé como se han sentido, los vi! ambos con los ojos brillantes derramando caricias adormecidas como esas cosas que pasan y parecen sin sentido. Pero he leído esa historia y vaya si lo tienen, con solo leer un tramo, el sol saldrá en la mañana con rubor, más encendido y posará algunos rayos curiosos en la ventana donde flotan los fantasmas, candentes y sorprendidos en ese cuarto pequeño decorado con pasiones locas que desataron en esos tiempos perdidos, que viven en las paredes, aunque borraron el cielo y nubarrones de instancias se apropiaron de los besos, vi los cuerpos que siguen vibrando a pesar de esos egos embriagados de recuerdos, solitarios, volverán a la memoria, sí, sé que volverán!  por más silencio que hagan seguirán haciendo ruido.


Beatriz Graciela Moyano
Junio 2012-

miércoles, 13 de junio de 2012

"ME GUSTA LA GENTE"




















ME GUSTA LA GENTE



No se si será en este renglón de vida


Más que en otras ya pasadas etapas


Que la transparencia huelo, veo y siento


Hilos de oro sutiles escapando de las voces.




Es la cualidad hidalga que distingue


Gente de códigos, sincera suave y afable


Sin verborragia que suene a mentira.


La duplicidad es irritante y cae reticente.




La ficción se hace lisonja acaramelada


Distorsión elaborando hipocresía.


Queda desvirtuada, a un paso del cinismo.




Me gusta la gente franca de mano firme


Hasta ingenua e inocente, veraz como niño


De nobleza, espontánea, clara y natural.


Beatriz Graciela Moyano


11-06-2012-


domingo, 10 de junio de 2012

¿DONDE ESTÁ?


Buscando está bajo las piedras resbaladizas, entre las hiedras escarchadas de este frío invierno del sur, hasta en las hendijas que se dejan ver entre los zócalos de su habitación, donde, donde está? la poética de la nostalgia, melancólica o sombría pero siempre sensible, donde los haikus en duetos de las tardes de verano en la playa hasta que el sol se sumergía en la anchura del mar imponente? responde el silencio helado…no hay nada, nada, ni rastros de la poesía que brotó del corazón, dictada por la madura lucidez de sus años felices, un hueco oscuro y profundo no se ve el fondo, ni se escucha alegría de la risa, ha quedado un vacío indefinido que surca las barreras del tiempo que parece acortarse cada día. Besa el silencio frío, si quieres acompañar callado con pétalos de rosa aterciopelados en este camino hacia algún oasis donde descansar o salir al rescate de la poesía, ahí donde vive la memoria de los versos místicos perdidos en el gris amarronado de la tierra seca, rajada con esas figuras geométricas irregulares características. Los está buscando por donde sale el sol allá al borde del río de arcillas y camalotes, en las islas del bravío Paraná. No quieras complacer con dulce belleza en versos, no ha preparado las maletas está todo en su lugar, no busca consuelo piadoso de palabras, la soledad será la más bella de las compañías, ella aclara las intangibles ideas, sana aflicciones y ultrajes mientras se multiplican las preguntas calcadas sin respuestas a los ¿por que? de una improbable insanía que flota alrededor apabullando el silencio indispensable que aturde. Los acordes de un tango bailan en la azotea que se duerme con la modorra de una siesta prolongada llena de recuerdos y armonías, se mezclan con la materia que quiere restaurar los espacios blancos de ausencia. Los estallidos ha cedido y la saliva vuelve a ser un sagrado elixir en pausa de deseos.



Beatriz Graciela Moyano 10-06-2012

viernes, 8 de junio de 2012

"Extinguir a Burnout"

Se extingue la noche, sucumbe... y las figuras se sumergen en la bruma, cada gota de rocío trae ausencia, ansía esa soledad para bañarse en luna, pero el visitante inesperado de rojo fuego que consume ha llegado, le asusta, lo detesta es un cobarde que toma forma, la forma que asume, burla, juzga y castiga, sin colorear el paisaje en la gran ciudad del caos, los rascacielos se derrumban en desaliento pero el vil visitante insiste, es condena prolongada que anula y estanca, las llamaradas son lenguas de diablo, lamen y queman diciendo... este es el castigo que implantan las sombras ocultas que se instalan para dar batalla a los samaritanos de toda vida sufriente, por la mediación y alianza, por la entrega de herramientas para abrir las puertas de los infiernos y liberar, ahora debes sufrir los tormentos de esos fantasmas que se han pegado a la piel cuando estabas extraviada. Desprovista de escudo violeta te lanzaste a la opaca noche, confiada desconociendo las fuerzas de las intenciones dirigidas te has hundido en ella. Te han maldecido las sombras ocultas, no habías renovado la luz electrónica protectora que consume y disuelve lo imperfecto, padeces, estás sola en la lucha, tu mente borra tramos de registros que creías indelebles, los estallidos son fuertes y la espuma se cristaliza en los labios decidores de consuelo. Has permitido que las tinieblas paridas por la santa luz penetren tu luminosa existencia, las llamas de "Burnout" se extinguirán, no temas...pero la oscuridad seguirá su tarea en otras almas distraídas. El cielo ahora besa sus manos con ternura, un manto de estrellas la arrulla y acaricia suavemente. El universo conspira en su favor expresado en campos que destilan brisas refrescantes para aclarar la piel y los sentidos, hileras de cardos lilas parecen sonreír a su paso y las ortigas se vuelven marimoñas amarillas solo para conquistar su fe.

"Sin piedad me corrió la vida"


Sin piedad me corrió la vida Cascadas de pensamientos, ahora desordenados Tanto me corrió la vida, tanto apremio, presión Y pensé que yo podía, motivación, alegría, desafío Ella que me corría y corría más fuerte y precisa. Sin piedad me corrió la vida, hierva verde brava oponente tenaz, fuerte fue el reto…Yo podía. Crecía verde y corría, enmarañada y rebelde. Siempre pude, pensé que había que pelearla Ella me corría sin piedad, no pude acariciarla abracé mis frutos, los bañé en aguas puras. Pugna por alcanzar la cresta de la ola y besarla. Me corría y corría, creí que con amor podría Todo el potencial gasté en la contienda, todo. Justa, competidora, ya no hay rival…es duelo.

martes, 29 de mayo de 2012

Vacío

VACIO.

Creadora de burbujas que estallaron en el aire, se mira en los espejos y ya no ve más a nadie. Las barreras no ha cruzado y los trenes sin memoria del tiempo de la cosecha ya casi se han olvidado, del sonido irrepetible que a la distancia frenaron a los vagones cargados de intensos colores rojos en frutos maduros, tiernos, que se han llevado en un viaje, por los caminos del cielo y del infierno temido, con brebajes para el sueño de la muerte en un suspiro que duró solo un instante, se va como agua de lluvia en las acequias del llano, que se la beba la tierra y el zumbido de los vientos quiera atrapar a los pájaros que la vieron tras el árbol escondiendo la tristeza que le opaca su mirada. Y le dice veleidosa...no sabe nada, nada de su existencia del dolor que causa la hipocresía, de este cielo de ausencias y de nostalgias, de las mañanas despobladas de sonrisas con el arte desgajado que ya no quiere mirarla, la palabra abrumadora que brotaba de su boca en las mañanas soleadas y las noches estrelladas su pluma ya no comparte. Alguien llevó los secretos, los códigos y las claves, los símbolos azulinos. Hay un vacío infinito en los brillos estelares, en los ojos dibujados con las pestañas de azahares, que ya no verán las lunas, tampoco verán los mares, se quedaron sin neuronas que les cuenten de sus males, inocencia sin latido, sensación de incertidumbre, la desidia hizo estragos en tormentas siderales, insomnes vela la ausencia de sus células otoñales, volaron quien sabe donde, silenciosas, en desequilibrio como alas de mariposas sin su polvo de colores, ni escamado deslumbrante, solitaria, con miedo a que la alcancen, los murciélagos oscuros, nocturnos y despiadados que hoy se tornan acechantes.

HASTA CUANDO...

HASTA CUANDO... Hasta cuando quedará sumergida en un mundo desconocido e inalcanzable, desierto que deja deshabitada esta tierra donde brota y germina la semilla creadora del deseo y las intenciones, polen y miel dorada, ese milagro que ya está sucediendo, tal vez escuche voces e irradie una luz intensa, anestésica color azul violácea, cuando perpleja, confundida y contradictoria, comience a vislumbrar sabiduría, este impulso poderoso inducirá los pasos hacia el lugar exacto, a la hora correcta, con la voz en relax de confiada y serena actitud dirá…llévate los sueños que fertilizaste en mi campo de amapolas blancas donde se estremece la aurora con el miedo que vibra y estalla en la caja de resonancia del pensamiento, llévate las espumas cristalizadas en la boca y los interrogantes de abismos, en segundos de amnesia, llévatelos! Quiere permanecer en los tiempos con la suavidad de la seda y la fortaleza flexible del mimbre, quiere quedar en las frases para dormir pensando y amanecer pensando que le pidió un hijo ante lo inexplicable de la existencia. ¿Hasta cuando esperará la complicidad de su bella flor anochecida? Quiso y quiere que primen las palabras entre sus plumas de abrigo, aprobando, liberando, confiando sin ninguna pretensión, más que el amor que imprimió en las paredes, huellas de las manos alfarereando ángeles y planetas. Íntima brevedad de tiempo en el tiempo, para culminar la faena y cubrir su tesón en un mar de besos, obra y arte en el vivir lúcida durante la existencia finita. .......... 


 Beatriz Graciela Moyano 
 28-05-2012 Rosario-Santa Fe- 
Argentina

sábado, 19 de mayo de 2012

"Hace frío"



"Hace frío"
Hace frío, mucho frío, afuera el viento sur es melodía desordenada de arpas y violines desafinados. Caminar y caminar enajenada eso quiere, que aire helado pegue en el rostro, la bufanda le molesta y la cuelga al hombro junto a las ilusiones petrificadas con que pasó de enamorada a enajenada en una irrealidad que se va esfumando en el desgane de las palabras en el paraje de la nada sin caricias y las que nunca escuchó para alimentar los habitantes de los camalotes cargados de serpientes en vigilia nocturna, la intensidad y el deseo con alas marchitas, su piel necesita el azote del frío, la carne y las ideas despiertan con la vergüenza de los geranios oscuros que la miraban en el verano de ayeres embesados con las lágrimas burladas que se secaron con el viento y la indiferencia de los pedregales, tantas veces pidió solapada o abierta la aventura de vivir un instante mágico para los anaqueles perdidos en distante soledad, ya no la sacuden los celos que la apartaron de todo lo que le trajo dolor, sensible posesión de decir salvaje que se hundió en orillas del río de sueños, se siente el mal y el bien el aire gélido en su frente amplia, despejada. La nariz enrojecida, los labios secos y las manos heladas se aferran al eucaliptus de susurro y arrullo. Hace frío, mucho frío en la calle de las pérdidas, también muy adentro de la inocencia con alma soñadora, un ladrido de perro vagabundo le baja imágenes, recuerdos de esos días soleados, de despertares apremiantes, exaltados de espera, siempre sorprendida por los espejismos sincronizados que pasaron inadvertidos y a la hora que se vuelan los relojes lloran segundos, hace frío, mucho frío, es lacerante como daga que traspasa los sentidos, será así morir? Sentirá el cuerpo la falta de ríos rojos en las venas? la quietud de sangre detenida? pero camina, no es muerte, es un estado confuso nunca sufrido, que está presente solo en este tiempo de frío.

miércoles, 9 de mayo de 2012

"ILUSIONES"





ILUSIONES

En tiempos en que reinaba un aroma a hierba buena, esa especie de menta suave que acaricia el alma y templa los sentidos de una sencillez coloquial se iban elaborando lentamente fluidos mágicos, inexplicables, consumía el tiempo en ansiedades y lo evaporaba en una llovizna de ternura mezclada con pasiones alternadas, las ilusiones se vestían con un ropaje loco, fascinante, adecuado a las distintas ocasiones y sensaciones. Se abrigaba la espera con sueños e ideas, con la creatividad de los girasoles que van siguiendo el lento giro del sol, como aflojando el cuello para que lo besen, así lo recuerdo, o será que el paso del tiempo hace ver los hechos con la nostalgia que idealiza a los seres y las cosas, las agiganta las vuelve más nobles y sagradas. En la demencia del andar por esta fantástica vida, casi sin querer tropiezas con las ilusorias realidades y las contemplas desde lejos, como quién observa una pintura, un óleo paisajístico, te alejas un poco para hallar su belleza, dices tal vez era así… y le puse más luz, recuerdo un centro blanco azulado, las ilusiones son así, como nubes de algodón de ese blanquecino iluminado con la claridad de los propios ojos del que las tiene atesoradas, aunque de tanto en tanto se nublan, siempre sale el sol, está el sol, bajo esas nubes las ilusiones alimentan y se proyectan dando imagen a los sueños y quimeras, tienen alas de mariposas, libélulas o águilas, dependiendo de la intensidad, de lo impreso en el deseo. Hay cavernas oscuras como cementerios repletas de ilusiones desvanecidas en un aletargado sueño sin fin. Revivirlas es dar vuelo, conspirar con la tela y los pinceles, es volver a pintar los cuadros con ese centro lumínico que les da vida. Sentir que vuelve el tiempo a evaporarse en las pasiones, que la llovizna sabe a ternura en caricias sobre el rostro y la locura de la ilusión te habita, una vez más te vistes con sus ropas coloridas y brillantes y dejas colgada la de la nostalgia en un perchero, en el rincón más oscuro del desván, será volver a ser feliz, nadie sabe si volverás al lugar donde se quedó el traje de nostalgia, pero mientras disfrutas de la loca ilusión, quedará juntando lágrimas secas como perlas en algún bolsillo y el suave aroma hierba buena perfumará el ambiente y las sábanas de la cristalina ilusión. 





Beatriz Graciela Moyano
07-05-2012
Rosario-Santa Fe-Argentina


sábado, 28 de abril de 2012

"El Tiempo"




El tiempo



El tiempo no tiene valor y sucumbe al reloj cautivo de tu mirada en un soplo mitigante que dura solo un instante, de magia por detener la estática de tus ojos claros en la misma eternidad en la hora ya sin vida, en la memoria perdida, en las batallas sin lucha, sin soltura para amarte, en los galopes acordes de los jinetes del arte, horas días y semanas, meses años, una vida, al registro de lo cierto, al sordo de la mentira, al consuelo en fantasías, ¿que es el tiempo que no existe? se volatiza perdido en frustrados desencantos o triunfos glorificados o en la turbia melodía de un suspiro entrecortado avizorando el paisaje del salitre que encandila. La mirada entre riachos, verdales a cielo abierto o bebiendo en laberintos, ebrio en pasión y vino, el tiempo pasa volando, errantes los pasos dio, al abrazo calcinante del vil sol estafador de lirios tan delicados, que ahora yacen quemados por las brasas de su amante. El tiempo se hace cenizas sin el alivio furtivo de algún encuentro escondido donde soltar las polillas que cosquillean celosas aunque no les den motivos, con razones o castigos con trueques vanos y fríos, en lo absurdo contagioso de pensamiento ermitaño que pierde sabiduría, siempre aprendiendo el silencio para hallarle algún sentido al reloj y sus latidos. El ritmo sigue avanzando en vibraciones veloces en ondas poco sonoras en el aire irrespirable del que se sirven con gusto los virulentos chacales hasta ver sangre en el río. Tiempo, el tiempo se acorta espera vernos felices, pero felices en serio brillando de tanta dicha, venciendo a los que devoran las mariposas cautivas, débiles descoloridas o a libélulas perdidas. Cetrería de rapaces desollando hasta las piedras de las lápidas abúlicas en horas de un mismo tiempo, aunque parezca mentira. Los rencores los caprichos que resaltan la manía de sobrevaluada estirpe en el bosque de los sueños elaboran los decretos, locuaces y distinguidos, eruditos sin olfato, pa' tirar alguna liana al que se ahoga arrastrado por la resaca del río. Tiempo ya no te ausentes, muéstranos como lo oscuro se desvanece en la luz y brilla el lado oculto.

Rosario-Argentina

28-04-2012

jueves, 19 de abril de 2012

"Ciudad dormida"


Ciudad dormida
Caía la tarde sobre la ciudad solitaria del gentío y la melancolía suspira en desganadas brisas. Un arrebol de nubes dibujadas entre naranjas y rojizos, formas caprichosas en magníficas lenguas de fuego, obra del artesano invisible, misterio y milagro cotidiano. Nadie parece reparar en el prodigio, por cotidiano quizás. ¿Qué pasa? ¿Han olvidado las flores? los jardines se adormecen sin las miradas de asombro con la indiferencia de los pasos ligeros. Cayó la tarde, sin besos ni caricias en la ciudad dormida del olvido, los pájaros callados en sus nidos y tras la luna amarillenta, se esconden los amores solapados e intrigantes, a cielo abierto las estrellas y algunos enamorados abstraídos en sus pieles saciadas dormirán la dicha y su fatiga. El sol está suave en la mañana del día después, la tibieza acaricia abrigando la modorra de la ciudad con su pereza de trinos mudos. Esta ciudad de hastíos en la que nadie parece escuchar a nadie, ni los gritos desolados que se van ahogado en una pasividad de espanto y vértigo, las plazas arboladas con bancos descascarados, resecos, castigados de soles y vientos, acompañan soledades de pensamientos entristecidos, despobladas de risas con un bullicio apático a hojas secas. Hay de nubes azules consuelo a la desidia gris en la ciudad dormida y la esperanza teje una alfombra rosa con arabescos verdeazules y bordes de flecos con hilos de plata como para recibir a la alegría que se niega en un indiferente letargo que desvanece hasta los rayos lumínicos ¿que extraño sortilegio pesa en los corazones de sus gentes? si en el verdor de las hojas hay esencia amor, si en las bocas secas hay sed de besos y en las pieles ansias caricias de manos tibias y frenéticos abrazos. ¡Son hijos del sol también! Si llueve pronto en la ciudad somnolienta, del vacío inmenso, lavará el estupor adormecido. Será reflotar la magia en la felicidad perdida de los almendros florecidos del invierno insipiente, esperanzado
.
Beatriz Graciela Moyano
Rosario- Santa Fe- Argentina

lunes, 9 de abril de 2012

"MORDAZA"


MORDAZA


Que fuerte se siente
Una mordaza que anula
que frena, sin piedad.
La saliva se seca en la boca.

Soltar a volar las alondras
y los jilgueros ansiosos.
Atorados en trinos mudos.
Con la alegría tapada, silenciada.

Los potros con bozal,
cincha , freno y sin montura.
Sensación de desnudez,
en pleno invierno congelante.

Preludio  en desespero.
Síntesis  inundada, enmudecida,
la boca sin besos, salada,
sin agua fresca a su sed.

No solo la mordaza es su tortura,
Sus ojos no distinguen los colores
y en sus oídos, voces confusas,
dirigidas en varias direcciones.
Que hacer?   

Beatriz Graciela Moyano
09-04-2012
Rosario-Santa Fe
Argentina

domingo, 8 de abril de 2012

"Hoy, Nada es Todo"


“Hoy , nada es todo”
Te conté un sueño alguna vez, insinué pérgolas y farolas que se quedaron sin signos, saboreé en silencio y soledad la indiferencia aparente y hoy que la nada es todo, en esa fuente seca, sin aguas  diamantinas, igual  esperan en medio de un parque el concierto preparado de cientos de palomas confianzudas que no claudicarán ante la mirada penetrante de tus ojos. La nada dice del todo, en delirio de cordura infinita del habitante de los sueños despiertos, en un ballet de pensamientos afines. Una especie de nube nos sigue, conteniendo lluvia de estrellas que desprenderán su luz aunque sean las cuatro de la tarde y el sol brille en la tarde otoñal en que suceda, en un parque con glorietas que has imaginado o en el Paseo de La Plaza de la calle Corrientes, esa que nunca duerme,  el Paseo de La Plaza tiene comercios y bares, teatro, salones literarios es muy hermoso y además conserva un núcleo, central en circulo con piso adoquinado, bebederos de piedras y árboles altos con flores, bancos de plaza antiguos y otros detalles (te gustará). Hasta ese tiempo sin fin de miradas y poesías recitadas diga que es cierto, hasta cuando se escuche la voz del poeta y brillen los ojos nublados de la emoción contenida, todo y nada será un delirio. O tal vez pase el tiempo sin noticias, ni adolecentes en pecado con el roce de manos ni la poesía que siempre nos unió, puede ser, que los impulsos se apaguen y el príncipe imposible le haga honor a su nombre, no sé! ¡ será otro el día…una jornada entristecida, el día cuando un silencio caído fatídico nos invada, a uno, o al otro, cuando nos llegue la noticia de que el organillero ha pasado por uno de esos barrios, dejando en muda espera un suceso inconcreto por falta de valor, por la  indecisión, por no permitirse tomar el riesgo de vivir un sueño, dejando el reencuentro para los planos desconocidos.


Beatriz Graciela Moyano
08-04-2012
Rosario-Santa Fe
Argentina       

miércoles, 4 de abril de 2012

¿Un beso en el sueño, o el sueño de un beso?



¿Un beso en el sueño, o el sueño de un beso?

Estaba casi dormida, entresueños,
ese sueño de embeleso
cuando sintió la tibieza de sus labios
como un roce de ave al vuelo
como caricia de pluma suave
para que no despierte totalmente.
**********
Un beso de nostalgias pasadas,
de recuerdos guardados
en los arcones sagrados.
***********
Por un instante se borró la tristeza.
Apenas sonrió, con esa sonrisa leve
de las sombras ocultas.
***********
Justo en ese sueño, donde aceptó, por fin
el pacto de silencio y olvido
Como un susurro de amor,

 escucho las respuestas.
Infinitas preguntas, 

silenciadas por su austera cordura.
***********
Y ahora, las locuras no están más!
Las enterró la desilusión
en el jardín de las magnolias y los caracoles,
en el mismo jardín donde enterró el
 canario rojo,
el que más le cantó en la jaula dorada
del balcón por donde entra el sol.
***********
¿Por qué viene ahora a su memoria el canario rojo?
¿Será porque cesó su canto en la víspera de su libertad?
  Tal vez…

**********
Quiere escapar del ensueño para besarlo,
profundamente y detener el tiempo, 

esconder su aliento en el alma.
Pero, vuelve a cerrar los ojos,
e inmortaliza el instante y su magia.
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Beatriz Graciela Moyano
04-04-2012
Rosario-Santa Fe
Argentina

martes, 3 de abril de 2012

"BAJANTE DEL PARANÁ"



BAJANTE DEL PARANÁ



Este año con la extrema bajante de mi río marrón, se han dejado ver sus miserias, tan hermoso en su andar el Paraná en tiempos dulces, ahora limitado en sus caudales , se vuelve triste su mística guitarrera del litoral, éste mi río amado, el del vuelco de nostálgicas imágenes sagradas en sus costas, el de esparcidas cenizas cadavéricas en deseos legados de verdadero amor, ése mi río, testigo de arrumacos enamorados y besos extendidos de los que se arriman a ver la luna reflejada en sus aguas, en esta nueva bajante nos muestra la zurrapa, la borra y sus resacas, los floridos camalotes deshidratados se recuestan achucharrados en las costas junto a la degradable maloliente basura putrefacta y la biodegradable enredada entre los fósiles de peces que se quedaron boqueando con las branquias secas y crujientes en un brazo débil, angosto del río. Recordó a la humanidad comparando sus instintos dañinos, con los de la naturaleza a veces incomprensible, el sufrir de las hiervas y de las almas como ácido corrosivo en el burladero de dolor ajeno, en el las gotas de cristal fluyente de los ojos, como savia de flora silvestre y vio en los esqueletos de la fauna viva hasta ayer, los trinos de las aves que en los medios días visitan su balcón esperando las migas del mantel como caricia de amistad, la caricia es magia que espera hace días el Paraná, para fluir en abundancias aprisionadas, porque navegar es dicha, ya dejó al descubierto las miserias de sus oscuros fangos de arcillas, se mostró fragmentado para que adviertan su estado de ansiedad de manantiales, dejen abiertas las compuertas de los diques, ya está abatido de esperar las lluvias benditas, tan exiguas y la barcaza encallada sin aliento se ve con los brazos extendidos a la espera…



Beatriz Graciela Moyano

Rosario-Santa Fe

Argentina

domingo, 1 de abril de 2012

"COMPLEJIDADES"


COMPLEJIDADES

Por complejidades de amor, se halla sola y extraviada en el laberinto oscuro, tenebroso de un pequeño bosque con múltiples aromas. Se encuentra oculta asustada al amparo de luciérnagas indiscretas, que por su naturaleza la dejan al descubierto en forma intermitente. Con la brisa revolotean a su alrededor unas palabras soeces, puso fin a los sueños sin sentido, enmudeció con un velo de nostalgia a la musa desafiante y salvaje que la posee, que se bañó vestida en el río y con sus manos mojadas, desenfrenadas acarició los paisajes agrestes que los unieron, pero cuando cae la tarde, no manejan lógica alguna sus impulsos, ellos han nacido, muerto y resucitado, una y otra vez hasta este final anunciado. Corre las cortinas para no ver ese lecho vacío, refugio del guerrero que dijo querer reinar vencido a sus pies, escala la montaña de palabras sensuales atesoradas en los secreteres de la historia y claudica ante el quimérico final, desfalleciente y muy a su pesar, nada contra las corrientes furiosas del místico río de los camalotes, hasta agotar los afanes de larva a libélula para lograr cercanía, se esfumaron las alucinaciones en el jardín de las camelias deshojadas, se encuentra con un vilipendio lacerante y se da cuenta que antes de finalizar el verano los vapores esfumaron las palabras estimulantes, ella había aparcado en un puerto fantasma que ya no era y a la hora justa en que culminaba una breve ausencia, sustentaba el mismo vano ideal de su despedida y observó las huellas pisoteadas, las alas rotas esparcidas, unos pocos vestigios de recuerdos hechos nada, revueltos en asombro, volcó con nostalgia a las orillas del río la esencia que alojaba en sus pasiones, solo suyas, por que comprendió que hace tiempo volaba sola, no cumplía las expectativas del guerrero taciturno, todo el tiempo sin espacio que duró el devaneo, él estaba a la espera de una sustancia primaria que tal vez, no posee o no ha despertado en ella. Complejidades deshilachadas de las relaciones... Ahora tendrá que acelerar su evolución, saltar a la cuarta dimensión rendida al olvido de sus manos inquietas, vencida al fin por la indiferencia, a salvo de las inseguridades que le producía el faraón desquiciado, que buscó en ella una musa incesante que ahora yace desvanecida. La mística revelación de su pelo, solo es almohada que se hunde sin presencia, busca su silueta en la memoria atávica de sus besos, en ayeres encendidos, rastreando su piel en un rostro lejano de exquisita mirada que la obnubiló en la víspera.

Beatriz Graciela Moyano

viernes, 30 de marzo de 2012

"ARENAS DE OTOÑO"


Arenas de Otoño


La vida desde siempre fue irreverente, la miró de soslayo con soberbia, desde que era una niña y se sintió amilanada. Con saltos y en vuelo rasante de gaviota pescó algunos triunfos, que cuelgan de su cabellera rizada, ahora las muecas del destino lastiman de forma indeleble, perenne y algunas flores se niegan al asombro en depredados jardines y partirá en viaje de descanso aprendiz. En las playas de dunas ariscas, será arena para el reposo cansino de alguna estampa sombría y taciturna. Arenas a los pies de huellas mojadas, del cuerpo tendido al sol del pensamiento para hundir el rubor, el desaliento o la vergüenza. La humillación la hizo sentirse arena tibia callada, con la modorra del atardecer otoñal que se aproxima y se hará largo de ausencias. No tiene soledad, la busca desesperada, su mente se aísla en compañía, huir, desvanecer entre el gentío a las arenas que esperan en noche solitaria, que refresca y rejuvenece, deseos de soledad en la noche de lagartos hundidos y silencios. La mañana del día después aletargada seguir en fantasías de arena gruesa que castiga en vientos, que duele en la piel sensible, excitable, dibujando sombras en playas penitentes, con los desguarnecidos muertos del olvido en los rojizos tintes de un otoño que se desprende sin comenzar la ardua tarea deshojadora, la nieve quiere adelantar el curso del tiempo y ésta nieve claudica en arenas de caracolas marinas deshechas con aureolas de espumas retraídas, arenas solitarias esquivando deseos confusos, como huellas de cangrejo en su andar desprolijo, ladeado, con sus pinzas afiladas que no solo sirven para inmovilizar a su presa, paralizarla, en resonante tamborileo usará también para el ritual de cortejo y apareamiento, que observará fascinada, siendo arena, brillando al sol de sus enojos con la vida, se mudará de las costas al desierto penetrante, viajando en el viento sin ponerse freno a la hora de enfrentar a las tormentas, pagar el precio a las decisiones es la consigna y recoger los frutos regalo del cielo al final del camino. Conocerá los sitios dorados de abundancia y a los avatares reunidos que reinan en sus templos. 

Beatriz Graciela Moyano
Rosario-Santa Fe
Argentina