BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

domingo, 24 de mayo de 2015

BLANCO CÍRCULO EN EL ÁRBOL CONDENADO



BLANCO CÍRCULO EN EL ÁRBOL CONDENADO






Ahí estás con un follaje en creciente sorprendido de estupendo verdor, once años han pasado de aquel día de la libertad, saliendo de esa maceta estreñida en raíces, libre de crecer a tu antojo, bajo mi mirada cotidiana admirando, bendiciendo... guarda tu tronco mis manos en roce y saludo mañanero, entre la albura y la corteza hay una capa de células vivas vibrantes en silencio, silencio que duele en el paisaje condenado a perderte. Subiste, trepaste hasta mi ventana, ramas follaje tupido, frescura y protección. Sé que ya lo sabes, esta mañana he visto a unos hombres tomando medidas, iban y venían ensimismados, no quise preguntar, temí el final, sé que les hacen unas marcas, blanco círculo de árbol condenado, orden para que el verdugo termine tus días, surcos de nostalgias y el más ancho se evidencia entre sus ramas, hay muchos hogares, las ramas llenas de nidos, pájaros, alondras tempraneras y búhos nocturnos, gorriones desprolijos, horneros con sus fortalezas arquitectónicas para la pichonada, que será de ellos el día después, donde su resguardo ahora que comienzan las lluvias, donde guarecerse... El progreso tiene estas cosas, arrasa con todo lo que no entre en sus medidas, la pérdida en honor a una curva de ensanche en esa esquina rota para siempre, huella de dolor indeleble, nuestras almas vienen unidas por vínculos imperceptibles, ellos no comprenden esto, las obras son de cemento, no poseen savia ni sangre, como tú mi amado ficus. No estaré para verte caer, el más fuerte el más aferrado a la tierra el que más sombra ha dado, árbol compañero en el monte de versos, sé que estás allí, y lo seguirás estando, moviendo tus brazos cuando te agita el viento, expresando vida para todos los que amamos la naturaleza, no hay valor para este sentimiento, hay memoria grabadas en tu tronco que se irán convertidas en leña. 




Nota de la autora.- Por casa pasa ahora en este mes el pavimento definitivo del cordón vial y al ficus que está más sobre la esquina le han puesto el símbolo de la muerte, un círculo blanco con aerosol, supuestamente por que está sobre la curva de ensanche de la esquina.

Beatriz Graciela Moyano

Mayo 2015

Rosario- Santa Fe

Argentina

sábado, 2 de mayo de 2015

SIN SONIDOS (Reflexión)





SIN SONIDOS (Reflexión)



Sin sonidos, la noche transita calma, vacía de estridencias que en el día exasperan, allí se encuentra el "yo" con su verdadera esencia, en lo profundo del ser, la frecuencia vibratoria se hace más pausada de la que actuaba en conexión con las voces... y fluye el pensamiento. Es bueno saber callar, es cierto... y escuchar es una virtud fundamental de todo aquel que peregrina aprendiendo. La mente viaja, nada, camina, vuela, entonces aparecen los peces, los caminos y los pájaros y pueden ser canción o poema, caricia, beso, demanda o súplica, todo sin sonidos que turben la presencia sincera de la conciencia, a veces estimula y otras tortura hasta que llega la claridad. El reposo de la voz da lugar al latido y en ese compás no hay discurso ni lema, hay armonía silenciosa y puede ser ese el punto donde se encuentre la inspiración. Pero nadie es tan grande como para aseverar donde se halla la inteligencia o valía de sus semejantes, ningún mortal está capacitado para discursar al respecto. Cada artista, escritor o poeta es también un humano único e irrepetible y sus cualidades poseen la diversidad misma que ostenta su género. En él está el dar, darse con toda su alma y sapiencia, y los receptores de sus obras, más el tiempo que transcurra, recogerán la sustancia o permanecerán en el tumulto de anónimos, valiosos o triviales que pululamos los caminos de las letras. 



Beatriz Graciela Moyano
Mayo-2015-