BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

viernes, 26 de diciembre de 2014

VOLAR HACIA ADENTRO


VOLAR HACIA ADENTRO




El colibrí brinda un recurso al desespero de la existencia. Es su vuelo pequeño y grácil, las distintas direcciones y ese batir de alas con iridiscentes tornasoles llena de misterio la tarde florecida. Va hacia adentro, atrás, se desplaza a los lados siendo único y mágico hilo conductor de su búsqueda. Adentro, la paz, el eje, la virtud, allí domina el silencio en gratitud para el alma. Midió el abismo y no sintió temor, sintió un toque demencial, chispa derivada de los girasoles amarillos, locos girasoles de feroces amarillos cubriendo las paredes de Saint Rémy. El mismo los cortó en profundo secreto y reserva, los mantuvo y pintó cada día, hasta que se volvieron mustios totalmente. Despiadados girasoles... no le revelaron la presencia de barrotes delineados transparentes y Vincent se quedó dormido sobre los pinceles empapados de amarillos ocres. También en sus sueños estaba el diminuto pájaro amarillo tornasol. Un nudo se instaló en el centro donde el aire todavía era tibio, apretó su cuello un cerrojo de asfixia, era como una premonición, algo sucede, o quizá será, dijo. El colibrí brinda un recurso para imitar, es el volar hacia adentro, eso, es lo que inquieta y seduce.



Beatriz Graciela Moyano
Diciembre 2014
Rosario-Argentina-







Imágen obtenidas en Google

lunes, 17 de noviembre de 2014

sábado, 25 de octubre de 2014

LA VELA



LA VELA

Tenuemente ilumina, la vela temblorosa, apenas deja ver apuntes de frases y estrofas indecisas, abandonadas. Su vestidura está escurrida en lágrimas de cera decorando su escasa luz amarillenta. Un ventanal la dibuja en la noche, entre luciérnagas tímidas y constelaciones confusas. Cálida llama encendida, vela los sueños hundidos donde se refugian y duermen los del olvido, sin memoria reciente, con sus risas atadas a las conjeturas erróneas de los soberbios, como última humorada que recuerde. Algo se consume en la noche estrellada, esa vela se diluye perpleja titubeante por compartir los sueños densos y enredados, entre caracoles y magnolias blancas, entre risas y nubes de llanto, entre repaso de inútiles quimeras y la bruma de parques con manos apretadas a cada historia, se estremeció su llama con la lágrima roja de un adiós. Ya concluye la noche, se apagan las estrellas con el primer rayo de sol que asoma dorado por el Este, en el horizonte del ancho río que bordeó los sueños esparcidos de las almas que nunca duermen. No habrá más nada que alumbrar.

Beatriz Graciela Moyano
Octubre 2014

martes, 23 de septiembre de 2014

FORMANDO FIGURAS EN EL CIELO








FORMANDO FIGURAS EN EL CIELO




En las mañanas mimetiza la incertidumbre de los pájaros, desorientada, en esos vuelos inentendibles de árbol a árbol sin encontrar la rama perfecta al la medida de sus deseos. Las rutinas son una selva caótica sin notas en los rústicos troncos que se cruzan a su paso, música sin acordes, descoloridas las ramas vacías, hueco de trinos y un sonido de grillos en coro desestabilizan los oídos. Es entonces cuando desabriga las pretensiones y deja columpiar algunas inquietudes, que permanezcan ilusionadas latiendo a compasadamente es alimento para la lírica donde predomina lo emocional, soplo de pétalos nacarados para los tornasoles del alma. Ha lapidado algunas nubes que resistían al mismo viento formando figuras en el cielo y hoy las nostalgias sin embargo sostienen un andar apesadumbrado, lento, las horas se empeñan en marcar treinta escasos minutos, el tiempo disminuye inclemente, atroz y la llovizna es cada vez más persistente, humedece la piel y las alas, amalgama de sentimientos y emociones. El cielo dibujado, despide la tarde con aire fresco y el techo de brillos deslumbra una vez más para su asombro.

Beatriz Graciela Moyano
setiembre 2014

viernes, 15 de agosto de 2014

IMÁGENES










IMÁGENES



En la madrugada del mismo día, leía esas nostalgias escritas, fue un día de esos no aptos para elevar melancolías por las montañas nevadas, ni navegar sentires marinos con brisas refrescando el malecón. Los erizos surfeban olas bravas y el tifón de la tormenta no se había calmado. No quiso entender esos reflejos en remolinos que le hablaban como un eco disipado de niebla matutina. Se quedó observando el estado de cosas desde un punto equidistante, frotó sus manos, las sintió heladas por el frío y el viento que corría más fuerte dentro de su alma. Un hilo delgado separa la vida en dos láminas grabadas de aspectos diferentes, algo confusa corre la cortina que cubre lo más sensible en los días que pasaron, sacude las decepciones que tienen marcas de origen y se aproxima a las ilusiones que están abandonadas al otro lado del insomnio, las imágenes se suceden atenuando lo gélido del día, con un sol que se despide en el horizonte delineado por anaranjados rojizos, pide un deseo... se esfuman los velos de todas las faltas, de todas sus travesías inútiles, un sueño amanecido con la superluna de testigo, se quedó silenciado bajo el paraguas de las incesantes lluvias de otros inviernos y primaveras y veranos de ambos. Con los ojos cerrados, los labios sellados, arrojó al precipicio del olvido las arenas que se alojaron bajo las uñas, para no expulsar su nombre de un grito que despierte a las imágenes sin tiempo ni precio. 


Beatriz Graciela Moyano

-Agosto 2014-

lunes, 4 de agosto de 2014

ERRANTE



ERRANTE

Buscando, errante en el camino, pensando frases inútiles, recursos y trazos inverosímiles, se enredó en sus propias venas. Intentado desviar el curso de los riachos muertos, incluso bajo la certeza de que ante la primera creciente inesperada del ancho río, devastados y anegados quedarían. El cauce ineludible, no se detiene con bayas de humo. Fue un fracaso en el intento de crear instancias, con válvulas de escape y sucumbir en los desafíos a las leyes supremas del universo. Cabalgando sueños dio saltos a postas esperanzadas, ese revisionismo que rasga la tierra de sus ancestros, prisionera romántica de la verdad leyó cautivada e hizo proyectos que desvanecieron, derrumbados antes de nacer a su ilusoria arquitectura. Trepó obsesiones de orden, adicción y afición a toda arte, filigrana, toque de oro final a los marcos de cuadros o labrados con punzones y hierros candentes, lustre tintes y muñeca. Una caótica mixtura de todo y nada, escurriendo las verdaderas pasiones en una incomprensible dentellada a la juventud, que sin piedad comenzaba a pulverizarse como limadura fina de obsidiana volátil. Administraba miserias, mientras preparaba valijas para el viajero ansioso y activo, que dejaba correr el tiempo, amando de mil maneras y viviendo con ardua inquietud lo irrelevante que centellaba en sus anhelos. Los frutos cayeron maduros de la higuera después que el viejo disfrutara las tiernas brevas. Los ciclos se consumaron entre la estúpida autosuficiencia de una trashumante y bajo la ley convertida en alero y cobijo, de ese alguien que a destiempo evaluó la tolerancia que devino en el errante camino. Finalmente puso el mundo a sus pies, para entonces con los sueños volados, estaba vencida, a los pies del mundo y parecía no escuchar. Ahora son tres, él, ella y la misteriosa influencia de su desvarío.




Beatriz Graciela Moyano

-Julio 2014-


domingo, 27 de julio de 2014

VEJEZ PARALELA



VEJEZ PARALELA


Te veo, me ves entre nubes oscuras, vapores y polución indómita. No ha de ser la primera ni la última vez que nos diseminemos en el corte oblicuo del muro cubierto de madreselvas, que separa y une embriagándonos en su fragancia. Nuestras miradas se seguirán cruzando por donde eternos nos hallemos, así sea desde el epígrafe de la piedra onix tallada de donde vuelva a patear la puerta de mi desatino. El angosto valle de mis lágrimas tiene el frío de los solitarios, conservarlas siempre rebalsando las pupilas, impide que el corazón estalle y la luz se extravíe. Ya se que esperabas más de mis manos, presiento que no te bastan los motivos, pero la luna se deshizo entre mis dedos, se hundió en el agua y no encontré el modo de pintarla. Lo eternal de las vidas tiene su razón en el olvido del comienzo, si se borra la memoria, el dibujo del fin será un mandala laberíntico de colores indefinidos que nos guíe. 

Árido flujo desperdiciado es el encono, si los causes en declive de la tierra no conducen a un paralelismo disfrutable. Sentarnos frente a frente sobre la nube que opaca y disfuma, sostener las miradas sin hablar y decir con los ojos todas las cosas que deseamos con la mente el corazón y el cuerpo, ensayar las formas de dar sin expectativas y darnos hasta el fin de los días en la vejez paralela. 




Beatriz Graciela Moyano



-Julio 2014-

sábado, 19 de julio de 2014

SIN CENSURA POSIBLE







SIN CENSURA POSIBLE



Al tiempo del pensamiento le suceden retrocesos como cicatrices blancas y en ocasiones elaborados avances en angostos senderos diamantinos donde se precipitan secuencias maravillosas, éstos lucen un punto donde la unión de caminos bifurcados se suelen llenar de colores y flores casi escandalosas o de esos lilas de los cardos que traicionando su color van camuflando espinas intrusas. La memoria es una misteriosa bailarina sutil y cadenciosa que da saltos a peldaños de censura, llega sobria y mansa en el recuerdo, recorre la vida, los sobresaltos con total desparpajo y aniquila. Las palabras del maestro de los maestros vienen como eco bajando de la montaña donde majestuoso se ve coronado por el sol que no deja de asombrar. "Recogerás tu siembra", un aguacero triste se precipita con fuerza desmedida sobre la propia incomprensión, no halla el lugar de los tropiezos, buscó en los botes de basura, entre los excrementos y el guano de los pájaros que sobrevolaban las islas y nada, trastabilló en la ansiedad de encontrar los motivos, aquellos fundamentos que guiaran sus pasos hacia las causas, ¿Los excesos de corazón abierto? ¿Los poemas que dedicó a aquellas tristezas salpicadas entre sollozos? ¿En qué desmedidas y malditas razones erró el sendero? ¡Pero si curó heridas, amparó y refugió! Cual color no combinó con los afectos empapados de olvido. Qué arco iris se despintó con la nube espesa de ingratitud y cabellos mojados. Basta de búsquedas, sin censura y suficiente valor recoge la siembra aunque sea espinosa. El sol igual brillará por las mañanas de este invierno, las lluvias lavarán los sembradíos y tus años, hasta que solo seas un recuerdo, sin censura posible. 




Beatriz Graciela Moyano

16-07-2014

Rosario



sábado, 21 de junio de 2014

PREPARADA A EXTRAÑARTE








PREPARADA A EXTRAÑARTE 



Dices que te vas y me preparo a extrañarte, voy a ver qué hago con estas sensaciones, aún no te has ido y tengo frío, no cae nieve y se escarcha el aire sin el cruce constante en el territorio de las miradas, unidas van nuestras almas siempre y se hacen una en la tarde crepuscular, eso siempre será hasta el fin de los días, pero dices me voy esta noche y los azahares del naranjo se desmenuzan en su aroma de ausencia. Los ojos encierran un dejo de tristeza en el sin brillo del misterio, imagino tu mano que se agita en el adiós y se columpia el silencio frío en mi todo, tu mirada también emite rayos de pesadumbre. Escribo desde el insomnio o me hundo en la noche entre nubes lejanas y sombrías, ni el canto de los gallos me despierta, ni los benteveos en lo alto de los árboles consiguen que se rompan los minutos y agonicen las horas hasta llegar la mañana de otro día en un sueño profundo donde apenas siento el delineado de tus caricias, no te has ido todavía y me preparo a extrañar tu aliento que no respiro hasta cruzar las rutas de las palabras que no escucharé, solo horas o días eternos estaré en sueños con la luna amarilla de este mes y el solsticio de invierno recién llegado, en misticismo total que me arrebata de las formas reales, aferrado a mi pecho, sereno, dormido te siento. Y yo como en los trances infantiles de ayer, levito por la sala, enciendo las lámparas, cierro las ventanas para no verte ir y salgo de la casa al jardín, revoloteo por mi balcón de geranios y malvones, corto una flor, para esparcir sus pétalos en el lecho y seguir soñando juntos, para no extrañarte, amor. 



Beatriz Graciela Moyano 


-Junio 2014-




sábado, 14 de junio de 2014

LA VIGA EN EL PROPIO








LA VIGA EN EL PROPIO


Ahora, en este mismo momento, una viga está incrustada en tu pupila, con sus ciegantes  arenas y no la ves al despertar. Llegan oleajes masivos a la humanidad, andanadas de variadas tonalidades y no quieres ver en tu templo, el se encuentra ahogado de imágenes ajenas, entonces preguntas una y otra vez a que has venido, o quién eres, sin respuesta. No has esperado la señal, se produjo y escuchó desde todas las latitudes, trompetas ensordecedoras que te prepararon para que corras al encuentro de tu propio YO, que seas la protagonista en el vivir la experiencia. Ocupada en buscar la paja en el ojo de las vivencias ajenas, se introdujeron piedras en tus zapatos, caminas fastidiada y con fingida sonrisa secando sudores de otros seres, quizá imaginando aventuras novelescas o pergeñando formas de mariposas a lo que eran apenas larvas. La telaraña de tu propia mente pudo haber cegado tus ojos. No creas que estás sola, no pienses que todas las cosas son malas, no te encapriches con la vida, ni retengas en ti lo que no puedes comprender, avanza para lo que has sido creada, deja al sol iluminar tu cielo, comprende cual es el camino para no seguir pagando karma y recibiendo el efecto de tus propias causas



Beatriz Graciela Moyano





-Junio-2014-

domingo, 8 de junio de 2014

LOS MALVONES DE MAYO (Prosa)



LOS MALVONES DE MAYO 

Los vi tan tristes y pobres, rodeados de macetas vacías...que decidí podarlos. Cortando uno a uno los gajos huecos, los brotes desorientados de tanto frío, miré mis manos con piel de papel en los años, unos dedos de recorridos paisajes, que cual ramas de plata, desgajaban deseos emocionales, con alguna que otra flores bajo las uñas, lucían con huellas borradas por el viento y compungidas leyendas de amores rotos, sobre los restos de Mayo, mes descolorido que desprende sin queja las últimas hojas, así también los pensamientos adheridos al tallo crepitando van, para soltar una nube de savia reseca sobre las vivencias taciturnas, sucesos que al son de la tarea sucumben en colgajos de ramas desguazadas, hojas y pétalos que yacen sobre el piso de un balcón apenas iluminado, ya brotarán con fuerza, ya recobrará su color, rocío tras rocío, sol y lluvias venideras. Podar, extirpar sucesos anómalos, sin vuelta atrás, es dar lugar a lo nuevo, en toda vida que late esperanzada girando el universo, mientras el universo las gira. Tal vez mañana salga el sol desde el horizonte opuesto, o llueva quizá, un aguacero de sonrisas por la mañana y nos despierte el manantial de besos acuñados, esparciendo el torrente de abrazos sobre las nubes que ocultaron todos los eclipses de mis lunas. Y todo eso devuelva las ganas de soñar y haga retoñar el alma junto a los malvones descoloridos de Mayo. 



Beatriz Graciela Moyano 

-Junio 2014-

domingo, 18 de mayo de 2014

ÉCHATE A DORMIR



ÉCHATE A DORMIR




Amiga mía, ya está escrito el destino y la suerte marcada, me echaré a dormir. Aquí crujen los cristales sus anegadas nostalgias, las hojas caen lentamente como calendarios evasores, sumando años al contorno esfumado de una silueta. La melancolía es un gemido, mueca desde el interior, como capricho de nubes huyendo gracias al viento. Se escucha la cadencia del tango triste en un solo de bandoneón y uno se pregunta...¿qué será que la deja en estado de vacío? Hay en la atmósfera rara en torno al nombre que me nombra, brisas húmedas, sonrisas que intentan sutilezas al expresar desaciertos, convencidos del atardecer de los amores vencidos. Cuando el prez agiganta la maleza, recubre hojas verdes, y todo carece de brillo, opacidad del amarillo desdén pintado en oleos. Los vientos -erróneos, falaces- corroen las pinturas en las costas salobres, arenadas y así el paisaje se derrumba. Amiga, hay un ventanal cerrado a las emociones vanas, ni acceso ni filtraciones espurias, al otro lado de la luna habitan los recuerdos que solo pretenden retener las espumas de mar, donde los ríos corren urgidos por lluvias repentinas, los errores se han sumergido en toneles de amatistas trasmutadoras y ahí forman piedras vírgenes, intocadas reliquias para los tiempos. Retoñar verde y rosa es frescura matinal, después de echar a dormir los sueños insoñados, trepar disuelta de hielos es alcanzar el horizonte de los versos y llegar a las almas, contra el frío amargo... la sonora voz contenida en cada despertar, el beso sorpresivo y silencioso, ritual eterno. Que los incrédulos no agoten los anhelos e ilusiones, los ausentes apaguen sus luces y sellen los diálogos y enconos, sin principios, ni final. Hay un nuevo amanecer, créeme -amiga mía, querida-El destino de ave migratoria, desgrana el corazón, desgasta el alma. El cansancio gana sitio a la ternura, su derrumbe es lento y seguro y el estallido, inminente. Echar a dormir los sueños, entregárselos al supremo hacedor es la ventura próspera y dicha en el camino, alojando esencia tibia, pernoctando felices como si no hubiera sucedido el suicidio, como después del renacimiento, donde solo una sombra amorosa sigue mi perfume desde siempre. Amiga ya no nombres esa calle, esa esquina, ese bar, asechan recuerdos de paredes azules con lunas y soles pintados y los retratos colgados por años, ya no nombres su nombre ¿se muere también de nostalgias? Muy lejos, muy dentro las lágrimas son perlas melancólicas, ya sabes. Allí nos reuníamos en tertulia a leer, descubríamos el largo de las falanges y los dedos se tocaban , en el andar dando todo por lo que amamos, ya no la nombres amiga. Desde que patearon a la perra creyendo que estaba sarnosa, me fui, resultó injusto, no vuelvas a nombrar nada de ese tiempo retenido que no se quiere borrar, hablemos de los bueyes que se perdieron en el campo desorbitados, el duelo de esa pérdida es lento, era entrar, sonreír y que sonrieran, se fue, pasó, como tantas cosas pasan de prisa, sin saludar muy a nuestro pesar, al menos nosotras nos vemos en este "boliche" con sones y ecos indiscretos, lleno de gente... 


Beatriz Graciela Moyano



Mayo-2014-

jueves, 15 de mayo de 2014

miércoles, 30 de abril de 2014

¿LA HORA DE PARTIR?


Écfrasis: Ejercicio literario que consiste en describir un objeto de arte.


¿LA HORA DE PARTIR?





Todos los adioses girando en el mármol de los peldaños y algo se resiste contando las fracciones de segundos simbolizados en ese reloj pendiendo de su mano, los óxidos en los hierros sostienen y aniquilan. Arrastra partículas de recuerdos que sin un sesgo de esperanza detienen el paso para que un rayo de sol se pose en caricias y bañe su cuerpo frenando la hora de partir. Solo su pelo destaca el color en el incierto horizonte nublado de estatuas inertes, solo su pelo y el arte que invita una y otra vez a remover las cenizas de este otoño sin promesas innecesarias, medita despojada de amnesia, se mezclan los viajeros del tiempo y sus antojadizos vericuetos, un avestruz sin cabeza y los despojos de un naufragio cubierto en pétalos de flores marchitas, todo, todo, como en un sueño indescifrable. Una baranda milenaria torneada en silencio, observa cautelosa, resulta difícil conjeturar las motivaciones que obligan o empujan, tal vez incumplidos anhelos oculta bajo la falda, tal vez la salve el crepúsculo con su misterio a la hora de partir.



Beatriz Graciela Moyano

Abril-2014-

viernes, 18 de abril de 2014

Gabriel Garcia Marquez fallece a los 87 - Tributo escritor muerto ...

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

“Cien años de soledad”
"Esta su obra cumbre, recibí entre tantos libros, herencia de mi padre"
Lamentable pérdida la de "Gago" Premio Nobel de literatura, orgullo de los colombianos y de todos nosotros , gente de habla hispana, tanto hay para decir, para homenajear a éste grande...me sorprende la noticia entrando la madrugada y me voy a descansar con su palabra, con su ahora eternizada sonrisa.

“Cien años de soledad”

En junio 1967, se publica en Buenos Aires la primera edición de su obra maestra Cien años de soledad, novela con la que obtiene notoriedad y hace de Latinoamericana la patria grande del realismo mágico con la increíble historia de una saga familiar. Por esta obra, el escritor colombiano recibió el Premio Nobel de Literatura.

viernes, 11 de abril de 2014

LEYENDA DE UN DAÑO



LEYENDA DE UN DAÑO


En el solsticio de un verano, fue que escuchó el llamado a retiro, una pausa en el sol quieto de aparente lejanía, en un cielo de nubes ondulantes y dispersas, ese tiempo destinado a permanecer sostenido, hueco de ímpetu, colgado de una liana en balanceo lento y suave, adormecido. Insustancial depresión en bocanadas de humo blanco y azar ficticio, mientras las hojas del libro de los sueños volaban junto a la de los árboles que la rodeaban, cubriendo el cuerpo desprovisto de piel, insensibilizado. Se fue alejando, ajando y derritiendo como cera al sol. Una mañana linda, de sol radiante y renovadas esperanzas, quiso levantarse a correr los sustantivos y perseguir los verbos por los rincones para renacer una vez más, pero por infortunio abrió el libro azul de los extraviados y leyó el poema con la imagen del escarnio que la pintaba, sorprendida, corrió allí junto al espejo, se enfrentó a él y tristemente vio las huellas, el daño en el rostro y recordó el virus lejano, casi olvidado que cambió la sonrisa, tachó la singular expresión, dibujando la mueca inusitada. Un río de sal volvió a brotar... y sin poder abofetear al tiempo y la distancia, marcó los cinco dedos de su mano en la apariencia errónea de los años. 



Beatriz Graciela Moyano
Abril 2014-

martes, 25 de marzo de 2014

PREGUNTARÉ AL ORÁCULO





PREGUNTARÉ AL ORÁCULO

¿Dónde queda la alegría? Ese lugar donde la fantasía y la realidad hacen contacto para crear la felicidad, allí, en esa esquina a la que acuden los dementes y los pájaros negros de pico amarillo a perseguir mariposas, ese espacio en que las palomas hablan un idioma dialéctico que se deja entender, pienso que iremos de la mano bajo el sol otoñal de medio día y tomaremos fotografías para el álbum de la infinitud en los lugares soñados por los años, de los años, ¡oh! cuanto debes pagar, imploro te alcance esta vida. Las obsidianas hablan de un conjuro en capricornio, algo se está gestando en las orillas, o tal vez sobre las nubes húmedas, se ve una tropilla de caballos blancos al galope, en actitud de cruzar un río. Entonces, es el momento precipitado en que los camalotes verdes con flores lilas, se asoman imaginados, esos que hace tiempo te contara. Ya ves, ha culminado el duelo y los sueños permanecen intactos cuidados por la tozudez de los recuerdos, es como si el tiempo los hubiera retenido, allí a la misma hora del suicidio, buscando y preguntando, ¿dónde queda la alegría? No sé, no estoy segura, preguntaré al oráculo. 

Beatriz Graciela Moyano



Marzo-2014-

domingo, 23 de marzo de 2014

TRIBULACIONES











                                                                                                                Imagen extraída de Internet


TRIBULACIONES

Las tribulaciones se tornaron sal en las llagas, todo un tiempo mudo y siniestro, venciendo las estaciones voladas. Bebieron sorbo a sorbo la sangre fermentada los candentes días de verano y diluyeron con lluvias desatadas a destiempo la sal de unas pocas lágrimas, más toda la hiel de la fase destructiva producida por los detrimentos padecidos, detestable despilfarro de fe que precedió a la desazón, sentencia penetrada, lagunas de verbos y adjetivos con que la vida deshilacha las oraciones equivocadas en una especie de senil demencia, carente de brillo y color. Las letras en negación, partículas de ideas con enmiendas, tachaduras, borrones y una constante auto-crítica al ausente imaginario. Diques contenedores a los vibrantes oleajes creativos, todo eso que está allí trabado en lucha constante tras la cortina de bruma silenciosa, clamando libertad. Los vientos fríos del sur quieren barrer junto a las hojas resecas de este otoño incipiente, esa nube gris del calvario que pocos comprendieron, lejos, donde ya no alcance la oquedad a rozar las rosas de la melancolía, las azucenas blancas de las nostalgias escritas, porque aún quebrando la tristeza y el insomnio, siempre serán aguas claras en el jardín de las letras doradas del alma. El fin de las tribulaciones llegó mansamente, en el momento justo en que se ponía el sol de la hermosa tarde. Sello apasionado fue el beso del otoño perenne de los días. 

Beatriz Graciela Moyano

Marzo-2014-


domingo, 9 de marzo de 2014

TORMENTAS ELÉCTRICAS






TORMENTA ELÉCTRICA 


No me expliquen nada, supongo que es sobre las cosas que dejamos atrás, aquellos que por entonces creían equivocados que yo estaba rozando el núcleo de sus fríos eternos, ellos, los grises sin vida, clavaron eufemismos en las costas entre marrones y verdes de mi río sagrado, el que baña los dorados y surubíes brillantes y sorprendentes, parecía tener importancia la forma y color de las nubes que tocábamos con el índice y resultó efímero el cántaro y la sonrisa pintada de acuarelas suaves, pálido el tiempo parece no existir, las estaciones se confunden y abruman de ser. Mientras allá en la cabaña las caricias de la brisa consumían la mirada y las lluvias de seda fresca caían en un cielo apenas distante con el infinito que se acercaba y deja de ser interminable, en otras tierras sin médanos, tormentas eléctricas desataron la furia de relámpagos que viajaron su encandilamiento, quebranto de nubes cruzando océanos desdeñosos ensordeciendo al verbo, anulando los adjetivos que se escurren por cloacas y ríos desbordados. Es incesante, no se detiene la envidia de la luna, ella fue un planeta, un ciclo de existencia de siete rondas y murió dejando su cuerpo rocoso como el esqueleto de un cadáver que se resiste, precipita al rayo en acción, las voces oscuras saltan inquietas entre las hojas del cercano otoño sin dorados, una boca negra de vientos sin freno, sacude estruendos misteriosos. Es la naturaleza que castiga e intriga, estalla dentro del hueco la insensatez que muestra el espejo roto, son añicos de cábulas desperdigas cuando cae la tarde y parece asomar la calma con un sol mezquino de luz. 



Beatriz Graciela Moyano
09-03-2014

viernes, 28 de febrero de 2014

LA VOZ



LA VOZ
Al final de la tarde todo cambia, la voz ya no es solo sonido, es la fragancia, hierba en el campo de los sentidos, donde nos encontramos vivos, es cadencia en armonía de sutil caricia cuando entre nubes te ocultas tras el estridente rayo, es peldaño y eco entre las montañas llegando en claro susurro repentino, lazo que nos une y se desliza por la piel de nuestros años, aliento tibio repetidas veces inhalado, entre besos de menta suave y bocas llenas de pétalos rojos, entonces la voz se hace lluvia de verano, nube en estallido, agua del cielo escurriendo preguntas en su constante desliz sobre los techos y persistente ritmo cristalino. Color pintado en los labios, brillo conducente al pentagrama del alma acumulando los efectos de nuestras causas, es esencia y gesto, glándula, pared y médula de los cuerpos. Escuchar como dices mi nombre, diminuto entre dientes y que escuches mi voz cambiando el tuyo como un juego íntimo, es vida rebozada de sabores y fragancias o amordazada muerte cuando la voz se sujeta o calla.







Beatriz Graciela Moyano

25-02-2014-

jueves, 9 de enero de 2014

ES PRECISO ESA SINFONÍA



















 Pinturas realizadas en 2007 por el pintor y cardiólogo granadino Antonio Guijarro Morales (AGUIJARRO)

ES PRECISO ESA SINFONÍA

Es preciso llegar al fondo de los ojos, resbalar en la caricia del brillo. Una sinfonía silente llega en eco mudo desde el costal sutil de los recuerdos. Ver lo dilatado de los dedos y las huellas. Instrumento sigiloso y taciturno, aún así primordial donde presa de una imagen, navega cautelosas noches en blanco. Descifrar los fundamentos mentales, deshacer, desarmar y perderse al escuchar la música en el azul añil que tapa los oídos, oculta el sonido, oculta siempre, en su languidez de espirales fantasmagóricos. Allí es música lenta y aliento, los acordes llegan bañando horas de días y años, sinfonía, voces, acordes. Sobran los motivos, negar y sacudir, el polvo absurdo en cada afición. Vaivén sonoro, lírico encantador al que las fibras siguen, vacilantes y perplejas en el inconsciente sin lograr sintonía evanescente dentro de la embriaguez del sueño. Hay millares de estrellas, constelaciones, queriendo iluminar el cielo. Sumergida sin querer ni poder eludir el paso del viento deshabitado sin versos rozando el pelo que vuela sinrazón, como el tiempo callado, silencioso que va borrando las huellas y la voz de los sublevados, nulos de reflejos y consientes de su muerte lenta, sienten el tibio delirio ineludible que suena a sinfonía. Apagar de un soplo la depresión, que precede a la ira.



Beatriz Graciela Moyano