BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

miércoles, 27 de julio de 2016

UN DÍA CUALQUIERA











UN DÍA CUALQUIERA


Siempre con ojos en el horizonte, observa el después del amanecer, en un día cualquiera, ve ese mar y las personas que van y vienen, nitidez en la manifestación armónica, un escenario de fragancias, magnolias, fresias y tal vez el indefinido olor a sal marina. Aún sigue en el horizonte estrechando colores , perfumes e imágenes y por fin ve ese lugar, siente el aroma del café, los posillos blancos de una charla, que no es breve ni solemne, se establece amistoso el reloj trenzando reflejos que ya existan quizá, paseando palabras acumuladas entre los deseos de los artistas que vieron a través de las ventanas, de una otra forma se construyen bellos castillos con huellas del tiempo, corroídos en medio del agua reflejados, abandonados, así como imaginaron que existen en algún lugar para deslumbre de tantos y que jamás conocieron al permanecer inertes en los sitios de nacidos, detalladas ciudades, características o circunstancias relevantes a las miradas de alguien, belleza en la vida que en nada se parecen a sus rutinarias existencias. Se mostrarán tal como son, persuasivos y contundentes en sus vivencias, desmenuzando hasta aniquilar esa nada que los agobia, luego, cabalgando pegasos celestes imaginarios, habrá un revoloteo por los techos de los cuentos que nunca escribieron, recargados de adornos ornamentales, palabras entre azules de mar y miradas antiguas, al estilo artístico desarrollado durante esos siglos de loca literatura irreprimible, hablando de Julio Cortázar y su acento parisino irresistible, no sabe si le cause una leve incomodidad o desazón el escucharle, así lo vio hoy en medio de ese horizonte, cual sea la historia o el artilugio óptico de ese después... es incapaz de presagiar, eso sí, ve en detalle los cortinados, la mesa y su tallado, y percibe fascinada el intenso aroma del café.
Beatriz Graciela Moyano

viernes, 1 de julio de 2016

NADA ESPERA
















NADA ESPERA


                                                  Elaine sólo sigue ahí después del eclipse, tejiendo otra mañana desde su torre mientras la realidad se sigue desgastando en el espejo. Elaine está apresada, encorsetada en el maleficio de confeccionar con puntadas cortas los comienzos.La dama de Shalott ya no espera nada. Adriana Vega.


Así en una barca a la deriva, suelta su pelo al viento para que decida, sin esperar nada, con las sombras acumuladas en el fondo de sus ojos que nadie ve y sin dolor manifiesto por los males que le clavan como espinas transparentes de rosales congelados. Ella ha ingresado una y mil veces en niveles de bloqueo con resistente obstinación, mas hoy...nada espera. Deja indiferente los huecos sin mirada, abandona los estantes polvorientos y a los maniquíes desnudos para que se vistan solos, con el cruel hartazgo que los condena al olvido. Aquí hay flores ausentes o quemada por el aire gélido, saben a invierno eterno, abúlico y desesperante, acosador de horas enredadas. Lanas en ovillos desprolijos que van y vienen sin ser tejidas, nada esperan. Aún así, en este estado de inflexión buscará sonidos y colores para los sentidos al paso del agua. Se lanza a la resonante repercusión de los ecos antiguos, pintando hechizos rotos para las pupilas en el paisaje amigo constante del silencio. El desganado compás del cuerpo confiere toda fuerza al viento, le concede el timón del viaje imposible o perpetuo de redención. 



Beatriz Graciela Moyano