BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

lunes, 17 de noviembre de 2014

sábado, 25 de octubre de 2014

LA VELA



LA VELA

Tenuemente ilumina, la vela temblorosa, apenas deja ver apuntes de frases y estrofas indecisas, abandonadas. Su vestidura está escurrida en lágrimas de cera decorando su escasa luz amarillenta. Un ventanal la dibuja en la noche, entre luciérnagas tímidas y constelaciones confusas. Cálida llama encendida, vela los sueños hundidos donde se refugian y duermen los del olvido, sin memoria reciente, con sus risas atadas a las conjeturas erróneas de los soberbios, como última humorada que recuerde. Algo se consume en la noche estrellada, esa vela se diluye perpleja titubeante por compartir los sueños densos y enredados, entre caracoles y magnolias blancas, entre risas y nubes de llanto, entre repaso de inútiles quimeras y la bruma de parques con manos apretadas a cada historia, se estremeció su llama con la lágrima roja de un adiós. Ya concluye la noche, se apagan las estrellas con el primer rayo de sol que asoma dorado por el Este, en el horizonte del ancho río que bordeó los sueños esparcidos de las almas que nunca duermen. No habrá más nada que alumbrar.

Beatriz Graciela Moyano
Octubre 2014

martes, 23 de septiembre de 2014

FORMANDO FIGURAS EN EL CIELO








FORMANDO FIGURAS EN EL CIELO




En las mañanas mimetiza la incertidumbre de los pájaros, desorientada, en esos vuelos inentendibles de árbol a árbol sin encontrar la rama perfecta al la medida de sus deseos. Las rutinas son una selva caótica sin notas en los rústicos troncos que se cruzan a su paso, música sin acordes, descoloridas las ramas vacías, hueco de trinos y un sonido de grillos en coro desestabilizan los oídos. Es entonces cuando desabriga las pretensiones y deja columpiar algunas inquietudes, que permanezcan ilusionadas latiendo a compasadamente es alimento para la lírica donde predomina lo emocional, soplo de pétalos nacarados para los tornasoles del alma. Ha lapidado algunas nubes que resistían al mismo viento formando figuras en el cielo y hoy las nostalgias sin embargo sostienen un andar apesadumbrado, lento, las horas se empeñan en marcar treinta escasos minutos, el tiempo disminuye inclemente, atroz y la llovizna es cada vez más persistente, humedece la piel y las alas, amalgama de sentimientos y emociones. El cielo dibujado, despide la tarde con aire fresco y el techo de brillos deslumbra una vez más para su asombro.

Beatriz Graciela Moyano
setiembre 2014

viernes, 15 de agosto de 2014

IMÁGENES










IMÁGENES



En la madrugada del mismo día, leía esas nostalgias escritas, fue un día de esos no aptos para elevar melancolías por las montañas nevadas, ni navegar sentires marinos con brisas refrescando el malecón. Los erizos surfeban olas bravas y el tifón de la tormenta no se había calmado. No quiso entender esos reflejos en remolinos que le hablaban como un eco disipado de niebla matutina. Se quedó observando el estado de cosas desde un punto equidistante, frotó sus manos, las sintió heladas por el frío y el viento que corría más fuerte dentro de su alma. Un hilo delgado separa la vida en dos láminas grabadas de aspectos diferentes, algo confusa corre la cortina que cubre lo más sensible en los días que pasaron, sacude las decepciones que tienen marcas de origen y se aproxima a las ilusiones que están abandonadas al otro lado del insomnio, las imágenes se suceden atenuando lo gélido del día, con un sol que se despide en el horizonte delineado por anaranjados rojizos, pide un deseo... se esfuman los velos de todas las faltas, de todas sus travesías inútiles, un sueño amanecido con la superluna de testigo, se quedó silenciado bajo el paraguas de las incesantes lluvias de otros inviernos y primaveras y veranos de ambos. Con los ojos cerrados, los labios sellados, arrojó al precipicio del olvido las arenas que se alojaron bajo las uñas, para no expulsar su nombre de un grito que despierte a las imágenes sin tiempo ni precio. 


Beatriz Graciela Moyano

-Agosto 2014-

lunes, 4 de agosto de 2014

ERRANTE



ERRANTE

Buscando, errante en el camino, pensando frases inútiles, recursos y trazos inverosímiles, se enredó en sus propias venas. Intentado desviar el curso de los riachos muertos, incluso bajo la certeza de que ante la primera creciente inesperada del ancho río, devastados y anegados quedarían. El cauce ineludible, no se detiene con bayas de humo. Fue un fracaso en el intento de crear instancias, con válvulas de escape y sucumbir en los desafíos a las leyes supremas del universo. Cabalgando sueños dio saltos a postas esperanzadas, ese revisionismo que rasga la tierra de sus ancestros, prisionera romántica de la verdad leyó cautivada e hizo proyectos que desvanecieron, derrumbados antes de nacer a su ilusoria arquitectura. Trepó obsesiones de orden, adicción y afición a toda arte, filigrana, toque de oro final a los marcos de cuadros o labrados con punzones y hierros candentes, lustre tintes y muñeca. Una caótica mixtura de todo y nada, escurriendo las verdaderas pasiones en una incomprensible dentellada a la juventud, que sin piedad comenzaba a pulverizarse como limadura fina de obsidiana volátil. Administraba miserias, mientras preparaba valijas para el viajero ansioso y activo, que dejaba correr el tiempo, amando de mil maneras y viviendo con ardua inquietud lo irrelevante que centellaba en sus anhelos. Los frutos cayeron maduros de la higuera después que el viejo disfrutara las tiernas brevas. Los ciclos se consumaron entre la estúpida autosuficiencia de una trashumante y bajo la ley convertida en alero y cobijo, de ese alguien que a destiempo evaluó la tolerancia que devino en el errante camino. Finalmente puso el mundo a sus pies, para entonces con los sueños volados, estaba vencida, a los pies del mundo y parecía no escuchar. Ahora son tres, él, ella y la misteriosa influencia de su desvarío.




Beatriz Graciela Moyano

-Julio 2014-


domingo, 27 de julio de 2014

VEJEZ PARALELA



VEJEZ PARALELA


Te veo, me ves entre nubes oscuras, vapores y polución indómita. No ha de ser la primera ni la última vez que nos diseminemos en el corte oblicuo del muro cubierto de madreselvas, que separa y une embriagándonos en su fragancia. Nuestras miradas se seguirán cruzando por donde eternos nos hallemos, así sea desde el epígrafe de la piedra onix tallada de donde vuelva a patear la puerta de mi desatino. El angosto valle de mis lágrimas tiene el frío de los solitarios, conservarlas siempre rebalsando las pupilas, impide que el corazón estalle y la luz se extravíe. Ya se que esperabas más de mis manos, presiento que no te bastan los motivos, pero la luna se deshizo entre mis dedos, se hundió en el agua y no encontré el modo de pintarla. Lo eternal de las vidas tiene su razón en el olvido del comienzo, si se borra la memoria, el dibujo del fin será un mandala laberíntico de colores indefinidos que nos guíe. 

Árido flujo desperdiciado es el encono, si los causes en declive de la tierra no conducen a un paralelismo disfrutable. Sentarnos frente a frente sobre la nube que opaca y disfuma, sostener las miradas sin hablar y decir con los ojos todas las cosas que deseamos con la mente el corazón y el cuerpo, ensayar las formas de dar sin expectativas y darnos hasta el fin de los días en la vejez paralela. 




Beatriz Graciela Moyano



-Julio 2014-

sábado, 19 de julio de 2014

SIN CENSURA POSIBLE







SIN CENSURA POSIBLE



Al tiempo del pensamiento le suceden retrocesos como cicatrices blancas y en ocasiones elaborados avances en angostos senderos diamantinos donde se precipitan secuencias maravillosas, éstos lucen un punto donde la unión de caminos bifurcados se suelen llenar de colores y flores casi escandalosas o de esos lilas de los cardos que traicionando su color van camuflando espinas intrusas. La memoria es una misteriosa bailarina sutil y cadenciosa que da saltos a peldaños de censura, llega sobria y mansa en el recuerdo, recorre la vida, los sobresaltos con total desparpajo y aniquila. Las palabras del maestro de los maestros vienen como eco bajando de la montaña donde majestuoso se ve coronado por el sol que no deja de asombrar. "Recogerás tu siembra", un aguacero triste se precipita con fuerza desmedida sobre la propia incomprensión, no halla el lugar de los tropiezos, buscó en los botes de basura, entre los excrementos y el guano de los pájaros que sobrevolaban las islas y nada, trastabilló en la ansiedad de encontrar los motivos, aquellos fundamentos que guiaran sus pasos hacia las causas, ¿Los excesos de corazón abierto? ¿Los poemas que dedicó a aquellas tristezas salpicadas entre sollozos? ¿En qué desmedidas y malditas razones erró el sendero? ¡Pero si curó heridas, amparó y refugió! Cual color no combinó con los afectos empapados de olvido. Qué arco iris se despintó con la nube espesa de ingratitud y cabellos mojados. Basta de búsquedas, sin censura y suficiente valor recoge la siembra aunque sea espinosa. El sol igual brillará por las mañanas de este invierno, las lluvias lavarán los sembradíos y tus años, hasta que solo seas un recuerdo, sin censura posible. 




Beatriz Graciela Moyano

16-07-2014

Rosario