BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

viernes, 23 de enero de 2026

BORRARTE

 


MIÉRCOLES, 30 DE MAYO DE 2012

BORRARTE

 

Estoy borrando todas tus huellas posibles, los vestigios de tu presencia hasta en los más delicados intersticios donde se guardaban tus perfumes y también tus furias, tus desesperantes celos de gata veleidosa, tu manía de virgen perseguida, el sosiego brusco de tus silencios, tus fuegos y tus alturas de reina indómita. Voy tachando fechas, quitando los festivos y los duelos, ocultando nostalgias inverosímiles porque te estoy olvidando a como de lugar. Estoy deshaciendo los nudos y los entuertos que me ahogaron con la tibia imposibilidad de tus manos, anulando ciertas voces, cierta imagen, raspando la verisimilitud de un sueño atiborrado de incertidumbres, de pequeñas pesadillas, de huidas imprevistas y retornos cotidianos. Estoy despintando un paisaje de tantos colores que se nos habían perdido los matices del gris y ya no sabíamos cuando era noche en su oscuro ni día en sus altos soles cruzando de ti a mí con sus retrasos. Voy desfigurando tu imagen con las agua de todos los ríos que socavaban mis orillas de arenas en reposo con la turbulencia de tus regaños y arrebatos inquisidores en el delirio de bajante furiosa según la inundación o sequía que atrapaba tu alma intranquila. Voy corrigiendo las biografías no autorizadas, las memorias apócrifas, los relatos de los amores de ultratumba. Estoy modificando la tensa ansiedad de las mañanas, extirpando tu nombre, tus nombres, del ahora aciago ventanal que da a las lluvias sobre el jardín donde florecían los rosales de tu recuerdo. Estoy impugnando los decretos por los que reinabas en tu reino de mi desesperación constante, derogando tus leyes estrictas e injustas con que gobernabas las mareas de tus furias instantáneas. Estoy desbaratando los castillos de arenas de cuarzo, los muros de obsidiana sajante, quitando tus ojos de las cosas que miro, enterrando en cada mañana los restos fúnebres de tus ausencias impredecibles. Estoy rectificando la palabra camalote para que signifique nada más que jacinto de agua de hojas verde brillante y flores lilas o azules, y no tenga el peso de tu historia ni la connotación del río de aguas zainas, ni me traiga el aroma de un delta que nunca veré contigo en un atardecer ya perdido, y ahora le llamo aguapé o aguapey como un guaraní asustado escondido en las breves selvas de tus islas. Te voy borrando a contrapelo, en contracorriente, a pesar de plenilunios y solsticios. Y te aviso maldita que también estoy borrando con el codo todo lo que escribió mi mano, así que lee pronto esta envenenada carta de mortal despedida antes que te ciegues tú misma los ojos porque tú sí que no podrás borrarme. Vale.

Publicado por F.S.R.Banda en 10:03 

Autor FernanBanda. Chile.

Busqué mucho este texto que me había escrito en el 2012 F.Banda.  Recuerdo que jugábamos mucho con los textos, ahora que te has ido a otro plano, quedan los recuerdos. Gracias por ayudarme en la selección de temas para mis libros, gracias por la amistad de tantos años. B.G.Moyano



martes, 28 de enero de 2020

POESÍAS "REFLEJOS DE ALGUIEN": CUÉNTAME TÚ

POESÍAS "REFLEJOS DE ALGUIEN": CUÉNTAME TÚ:                                   (Al buen escritor y gran amigo José V.Valdéz) CUÉNTAME TÚ Tú, hombre navegante, que has devorado ma...

lunes, 11 de noviembre de 2019

CUANDO ELLA ME ENCUENTRE





CUANDO ELLA ME ENCUENTRE
                                                               A veces en sueños siento sus pasos.



Cuando ella me encuentre, seguro será una madrugada lluviosa, una de esas madrugadas que me abrigan en insomnio, en que esté buscando como hoy, las respuestas a las preguntas que nadie ha respondido. Cuando el corazón calle la voz, tal vez la sigan escuchando, buscarán entre tantos defectos una flor virtuosa y la sonrisa desdibujada volverá. Seguirán detestando frases que chocan con las expectativas del ideal que nunca alcancé. Alguien, tal vez entonará una canción que le recuerde estos pasos. Habrá un agujero oscuro en el centro de la memoria, como cobre sellado con los versos que alguna vez dediqué y que nadie ha leído, se abrirán esos libros guardados dentro de la indiferencia, quizás. 

Cuando ella me encuentre, los calendarios no modificarán sus mudas efemérides, ya se acostumbraron al no, de los festejos natalicios en años, nada cambiará. Todos los que se han ido, permanecerán idos con sus juicios inconclusos y sus adjetivos silenciosos.

Ya extrañé algunas risas en los jardines, hoy privados de sonidos por los guardianes de las flores. Las exclusiones suceden incomprensibles y continúan en el más allá, tristemente. Eso sí, cuando ella me encuentre...excluidos también serán. 
Allí donde siempre está el hogar, los leños seguirán ardiendo en los días fríos... Y justo en el lugar donde se posan los portarretratos, se agregará uno más.


Beatriz Graciela Moyano

domingo, 10 de septiembre de 2017

ASÍ, SIN MÁS NI MENOS




ASÍ, SIN MÁS NI MENOS





Muerto está desde hace tiempo el orgullo, esa vibración deslucida e incoherente. Cada beta o pincelada dirigida al lienzo sin pintar que cubre los ojos, se establece cegando el tiempo que así, sin más ni menos, queda borrado con el sonido de los vientos que azotan las ventanas, en esta noche de tormenta convulsionada.

Recordar los episodios con intensidad desmedida, altera el significado real y la sustancia de los hechos. Decir basta, es decretar el final de los verbos sombríos y delirios en las misivas de hace años. 

El hoy se encuentra centrado en un mundo real, sin perder la magia de los asombros para la creatividad. Indiferente al resentimiento burdo y primitivo que genera ese orgullo que aún muerto, reniega de su caparazón roto, incapaz producir otra cosa que apatía. 




Beatriz Graciela Moyano

lunes, 7 de agosto de 2017

ME ENTREGO A TI



ME ENTREGO A TI

Sin metales ornamentales, sola, limpia, blanca y denuda a tus manos me entrego segura, tan confiada y serena como  inocente. Bendigo tus manos, hoy y para siempre. Me entrego a ti, al  frío agosto y sus designios. Cerraré los ojos para no ver la luz sin fulgor, que el temor se diluya en la entrega. Ronda mi sueño profundo ángel-verdugo con el instrumental afilado de precisión. Alejo todas las dudas, cada incógnita y te doy ... el mejor regalo de mi universo, un escudo protector de energía lumínica, luz verde de sanación y verdad. Me entrego a ti, a la esperanza del sol al final de tu caricia. Déjame soñar un rato en la alborada placentera, horas reparadoras para mi cuerpo fatigado. Decreto y declaro un mañana pleno de vitalidad. Me entregó a ti, confío en Dios y en el Ángel verdugo.


 Al Doc. Pablo Mariani Rovea. para el 19/9/2017

viernes, 12 de mayo de 2017

ORUGA














ORUGA



LARVA SECA ABANDONADA.



Hace tiempo ya, se quedó dormida, entre sueños azules dentro de ese capullo abandonado y seco ahora. 

Recuerda que en algún tierno momento, dejó para desplegar alas con fuerzas. Vuelve, como tantas veces a recomenzar. Lepidóptero de olvidos que súbitamente se han borrado. Ya es tiempo de reparar las luxaciones de cuerpo y alma, imprecisos movimientos, torpes y cuidadosos la enfrentan a las piedras antiguas, que vibran aún en las cercanías de la guarida eventual... Como casi todo, causal e indefinido. La mente trabaja en varios sentidos, el más frecuente es recuperar. Tiempos, espacios, poesía en el brillo de los ojos, que cada día sin cita previa se encuentran con los suyos, individualizando los enigmas. Redimir, cree que encierra el misterio del verde de las plantas, del color de las flores, de la infinita variedad de las ágatas, del negro poderoso de las turmalinas y también de la filigrana de sus alas. 



Beatriz Graciela Moyano
13-05-2017

viernes, 7 de abril de 2017

DOS FANTASMAS AMBULANTES



DOS FANTASMAS AMBULANTES

Los escalones estaban tan fríos como las almas, solo los querubines visualizaban la presencia de los imperceptibles. Resonaba el coro desafinado de los nocturnos místicos en contemplación que saludaban al verlos blancos deambular. Sin pensamientos, sin ningún acierto saltaban a lugares nunca recorridos en sus vidas de solitarios desguarnecidos. Idealizaron circunstancias de singulares características muchas veces, ahora...no saben qué hacer con esa alucinación, son dos fantasmas ambulantes sin anhelos. 

Cada quién ocupó un lugar sobre el octogonal azul desplegado, solo se miraban, ella sumida en un repaso de situaciones vividas, ¿cuántas veces calló su voz queriendo gritar algunas injusticias? También pensó en el divagar de su vieja madre que de tanto en tanto, elaboraba edenes de hipocresía, en las manipulaciones de la tía que sufría al pensar para quién quedaría todo lo atesorado y cosas así, la cuestión es que ambas la enterraron... cero herencia ¡qué ironía! Él, quién sabe dónde volaba, aunque fijas las pupilas de vidrio reflejadas, cada uno estaba en sitios distintos. Para los seres invisibles eran dos tórtolos gorriones ensimismados. 

Luego volaron hacia esos bares de los ensueños, todos estaban cerrados, igualmente entraron atravesando ventanas, puertas y espejos, son almas sin quehaceres y sobrada demencia. ¡Faltaba algo primordial! el aroma a café recién molido y el vapor en el aire, hicieron un alto para la sonrisa y fabricaron la sonoridad de las copas que tintineaban de a ratos, pero la mente femenina y rebelde permanecía aferrada a algunos recuerdos terrenales, generaba tormentas que la encerraban dentro del cofre de intensidades fallidas, la vida pasó en forma vertiginosa sin permitirle recordar momentos felices de la niñez, no alcanzó a desbloquear esa etapa. 

A una hora determinada las puertas del bar se abrieron velozmente y aparecieron los frecuentes a degustar como de costumbre los platos de la casa, en mesurada cordialidad al alcance de sus ojos. Podían ver y escuchar solo ellos y algunos serafines sensibles al tacto y la emoción, notaban un brillo diamantino en sus ojos y la sonrisa leve al entrelazar uno a uno los dedos despoblados de ornamentos

El ceremonial tuvo su fin como castillo en el aire, aquellas ilusiones de caracoles y libélulas se desvanecieron de forma inexorable. Se miraron fija y largamente antes de desaparecer. Hasta la próxima cita parecían decir... sin decir nada.



Beatriz Graciela Moyano