BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"

UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.

jueves, 19 de marzo de 2015

ANTOLOGÍA RADIO PIANO BAR TOMO I


ANTOLOGÍA RADIO PIANO BAR

TOMO I
ANTOLOGÍA RADIO PIANO BAR
He sido incluida con la prosa "CON LA PALMA DE UNA MANO"
GRACIAS AMIGOS: JAIME LEON CUADRA
DOLORS SANS LIBRA M*


martes, 17 de marzo de 2015

MÁS ALLÁ DE LOS TIEMPOS



MÁS ALLÁ DE LOS TIEMPOS

Inmersos en la holgura de un espacio que carezca de tiempo, emanarán formas, las formas rediseñadas por el ahora en el entonces, una locuaz consecuencia de las revelaciones que brotan y caen de los abetos y sauces, sinrazones maravillosas cuando cae la tarde y se aproxima otro otoño de estaciones y vida. Hay parques paseados mil veces, con la luna al hombro y los cabellos humedecidos de garúas, se ven las estatuas y mármoles que lucen aún sin leyendas talladas, como si un óvalo de luz los protegiera de las inclemencias de los años, todo sucede en este u otro reloj, sin arena ni péndulo, resbalando como en un túnel oscuro, que converge en su vértigo a las aguas del río ancho como mar de arrebatos, allí se hallan todas las imágenes que la memoria gastada despojó de su sitio preferencial, pero es seguro que se confabularán los juncos y jacintos florecidos y las aves de ayer, para unir los trozos de mapas esparcidos por los islotes, por los vagones de algún tren solitario con vías oxidadas en la estación olvido adherida a los huesos. Más allá de la urbe, los pájaros en sus nidos aguardan el fin de ciclo, con los acontecimientos anunciados y ella con su condición de paloma asustada, sale por las rejas del claustro con esa ilusión del libre albedrío que disuelva hasta las piedras, que transmute la cordura y vuelva a ver los girasoles pintados en sus campos mucho antes de la cosecha. En el dedo índice sigue encarnado el ónix negro que la protege en el tiempo de todas las figuras estáticas, un aroma a café guía el rumbo de los pasos por las veredas de la inmensa ciudad de los poetas ilustres y el gentío, pero por si acaso se perdiera en la confusión de los millones de rostros, soltará a volar el barrilete con los colores del arco iris que le regaló el primer día, el primero de todos días, en el primer verso de todos los versos, de los miles de versos que escribió en las rocas, en la corteza de algún árbol de su bosque o en los vidrios de la ventana. Solo entonces en la certeza de las huellas profundas del alma, sentirá los acordes, escuchará una música irresistible, más allá de los tiempos.

Beatriz Graciela Moyano

Marzo-2015-

jueves, 5 de marzo de 2015

AIRE DE SAL Y ARENA MOJADA





















AIRE DE SAL Y ARENA MOJADA


A la orilla del mar, caminando en la playa de arenas entre oscuros y blancos matices, esa molienda de ostras y caracoles muertos que cosquillea en las plantas de los pies, la espuma que se aproxima, marea el movimiento, el vaivén gobierna navegando sin equilibrio. Los tonos de la tarde en el cielo se mezclan entre verdes-azules y blanquecinos, también la luna tímidamente pasa entre nubes aguardando la noche que la verá en su cuarto menguante silencioso. La tarde se desploma tras los médanos y en su brisa inquieta trae un beso callado, salado, que roza las mejillas y se posa en la boca, las olas rompen sonoras cual música vibrante, mojando los pies estremecidos y todo este paisaje me mira caminar fascinada y silenciosa con el autismo de la niñez que sabe leer los colores y degustar los sabores del aire. Apenas sonrío cuando siento tu mirada entre lejana y ausente que cuenta los pasos, que sigue las huellas descifrando los códigos de mis dedos. Sigo leyendo las arenas con todas la sílabas dispersas, con los verbos in-concretos de nuestras circunstancias, en esa caligrafía que entendemos clara aunque la espuma se empeñe en llevar a las profundidades para guardar en los arrecifes las emociones, las risas de coral y las lágrimas de perlas congeladas por los años, todo este tiempo de médanos y sol o lluvias apacibles, aferrados a cielos borrascosos y encrespados convertidos en dulces sucesos, es nuestro tiempo eterno. 

Beatriz Graciela Moyano
Marzo 2015

domingo, 8 de febrero de 2015

MIXTURAS

                                                Título: La Toilette. Artista: Henri de Toulouse-Lautrec.



MIXTURAS







Respiramos hacia los confines del mundo, gastadas palabras de intensidades bien amadas, esa luz suave apenas ilumina las mejillas de nuestro afán, en este tiempo de pertenencia, fiel y afín a nosotros mismos, buscando denodada-mente el brillo, unión y sonrisa, amor y placer en el verso, que será poema sin alcanzar la poesía.



Escucho, escribo y leo la reiteración pegajosa de un enjambre de vocablos, gran sumidero de palabras gira y gira sin ton ni son detrás de las cortinas, muchos juglares desatinados, giran dentro de poemas apócrifos, entonces ves a la "nada" que a "destiempo" revolotea los renglones y a los libros amarillos exquisitos de literatura codearse en las bibliotecas en son de mordaz crítica. 



Y nosotros, empeñados en ser reverentes colaboradores de su obra, logramos apenas pequeñas brisas que de tanto soplar aires tibios, nos rozan la piel, nos perfuma de esperanzas y enseñanzas, pero amanece después y en toda la atmósfera se suceden las reiteraciones y algunas plagiadas formas, en tiempos como este de buitres gloriosos y camuflados lagartos. 



Pienso: ¿Cómo decir lo simple de los sentimientos? Veo en el fondo del pocillo la borra del café diciendo que estás allí, como siempre esperándome, sin saber que hay ríos de azúcar circulando por mis venas, que mi psiquis salió en manifestación destructiva y me ata las manos, seca mi pluma. Por fortuna hoy llovió un aguacero con infinitas respuestas y más aún, me dejó ver en el fondo de sus ojos estables, el sitio donde fijar mi curso y de esa forma dejar fluir la magia, que de no ser por ellos, dudaría de la magia y su existencia. Palabras florecen desde las fisuras de la tierra, como milagro. En el cosmos, ya la noche seca y oscura, me regala la luna compañera de los solitarios poetas. Siento la voz lejana de mi padre y su caricia...Que no culmine la prosa, mi prosa o poema con cansancio, hastío y desasosiego.




Beatriz Graciela Moyano
Febrero-2015-
Rosario-Santa Fe
Argentina

viernes, 26 de diciembre de 2014

VOLAR HACIA ADENTRO

  VOLAR HACIA ADENTRO




El colibrí brinda un recurso al desespero de la existencia. Es su vuelo pequeño y grácil, las distintas direcciones y ese batir de alas con iridiscentes tornasoles llena de misterio la tarde florecida. Va hacia adentro, atrás, se desplaza a los lados siendo único y mágico hilo conductor de su búsqueda. Adentro, la paz, el eje, la virtud, allí domina el silencio en gratitud para el alma. Midió el abismo y no sintió temor, sintió un toque demencial, chispa derivada de los girasoles amarillos, locos girasoles de feroces amarillos cubriendo las paredes de Saint Rémy. El mismo los cortó en profundo secreto y reserva, los mantuvo y pintó cada día, hasta que se volvieron mustios totalmente. Despiadados girasoles... no le revelaron la presencia de barrotes delineados transparentes y Vincent se quedó dormido sobre los pinceles empapados de amarillos ocres. También en sus sueños estaba el diminuto pájaro amarillo tornasol. Un nudo se instaló en el centro donde el aire todavía era tibio, apretó su cuello un cerrojo de asfixia, era como una premonición, algo sucede, o quizá será, dijo. El colibrí brinda un recurso para imitar, es el volar hacia adentro, eso, es lo que inquieta y seduce.



Beatriz Graciela Moyano
Diciembre 2014
Rosario-Argentina-







Imágen obtenidas en Google

lunes, 17 de noviembre de 2014

sábado, 25 de octubre de 2014

LA VELA



LA VELA

Tenuemente ilumina, la vela temblorosa, apenas deja ver apuntes de frases y estrofas indecisas, abandonadas. Su vestidura está escurrida en lágrimas de cera decorando su escasa luz amarillenta. Un ventanal la dibuja en la noche, entre luciérnagas tímidas y constelaciones confusas. Cálida llama encendida, vela los sueños hundidos donde se refugian y duermen los del olvido, sin memoria reciente, con sus risas atadas a las conjeturas erróneas de los soberbios, como última humorada que recuerde. Algo se consume en la noche estrellada, esa vela se diluye perpleja titubeante por compartir los sueños densos y enredados, entre caracoles y magnolias blancas, entre risas y nubes de llanto, entre repaso de inútiles quimeras y la bruma de parques con manos apretadas a cada historia, se estremeció su llama con la lágrima roja de un adiós. Ya concluye la noche, se apagan las estrellas con el primer rayo de sol que asoma dorado por el Este, en el horizonte del ancho río que bordeó los sueños esparcidos de las almas que nunca duermen. No habrá más nada que alumbrar.

Beatriz Graciela Moyano
Octubre 2014