BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO "Bienvenidos a mi nuevo desván"
UN BLOG DE BEATRIZ GRACIELA MOYANO
"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
A todo aquel visitante de éste mi nuevo desván les"BIENVENIDOS A MI NUEVO DESVÁN"
doy la bienvenida, un nuevo refugio a la nostalgia,
siempre en la búsqueda de oscuridades lumínicas
que me habitan y se escabullen de mi propio Yo.
Lugar donde pretendo volcar fragancias y colores en el cántaro de sentipiensos.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Algo más que lo cotidiano
Algo más que lo cotidiano Para el pequeño globo de las formas, materiales, vivientes, ilusiones, emociones y sentires, solo instantes acumulativos a convertirse en aromas desconocidos o en minas de ágatas y cuarzos citrinos brillantes en evolución y vibración constante. El asombro no dejar marcas, solo es eso, lo inesperado, sucede y nos llena de júbilo o desgrane en partículas. Despertar al mundo aún cuando el mundo no despierte a la presencia del concreto y definitivo ser, para el reposo o la actividad primitiva, enérgica que contiene, poder proyectar salidas o ponientes de sol con azules y rosados pensamientos ecuánimes o delirantes. El cuerpo denso, se ha sutilizado hoy, en espuma, a sus orillas, sin montañas ni cavidades, ni rostro, ni ombligo, ni piel, solo espuma en su playa visualizando algún cangrejo o caracol desorientado en vehemente búsqueda insatisfecha. Un poco de espuma con memoria celular a la espera de ver pasar la tempestad y corporizares allí donde esté la luz. Ni vida, ni pasión, solo espuma hoy, acá frente al mar cercano, la arena dorada que contiene y aferra lo imposible, tanta soledad, que si no está ahí...será vacío infinito, último sentir antes del trascendente paso a las esferas siguientes, antes de partir besar los párpados, acariciar susurros deslizándose sobre la piel, contar lunares y besarlos suave, sobre el pecho fuerte aprender el ritmo de los latidos y llevarlos en la memoria eterna, indeleble, para cuando sea un amoroso fantasma y siga amando como hoy ama este universo tan real que asusta y tan intocable que envenena, un pañuelo de papel, mojado levita a su lado, secando los ojos, para mirar la insensatez de las palabras escritas, mientras la ternura mágica viajera de la voz acongojada, duerme sobre su pecho, cruzando un brazo sobre el torso inexistente y aferrada lo impalpable, con la fragancia de jazmines en una mañana soleada, pero es noche y esta noche, en este universo, solo hoy, tal vez, nos tenemos el uno al otro, nada más que la húmeda soledad. Beatriz Graciela Moyano Rosario-Santa Fe Argentina
sábado, 17 de diciembre de 2011
Sin resistencia
Sin resistencia
Ha tenido que morir
tantas veces,
se ha desmembrado
a veces,
en el silencio total
penetrado para volver a nacer.
Que hoy, sin resistencia
se abandona al olvido.
Designios del Señor
de lo ferviente y volátil,
se rindió, en la entrega,
sin muros ni verjas.
Como esfinge a restaurar
en sus avezadas manos,
con el solo anhelo,
de logar volar.
Conservar la magia sin tiempo.
Es una utopía.
Vana fantasía sin protagonistas.
Vacío, solo vacío.
Sus territorios sagrados,
sus jardines, arrasados,
ebria del verbo encarnado,
cayó en la ciénaga.
Y sin resistencia,
se abandona al olvido.
Beatriz Graciela Moyano
17-12-2011
Rosario-Santa Fe
Argentina
Ha tenido que morir
tantas veces,
se ha desmembrado
a veces,
en el silencio total
penetrado para volver a nacer.
Que hoy, sin resistencia
se abandona al olvido.
Designios del Señor
de lo ferviente y volátil,
se rindió, en la entrega,
sin muros ni verjas.
Como esfinge a restaurar
en sus avezadas manos,
con el solo anhelo,
de logar volar.
Conservar la magia sin tiempo.
Es una utopía.
Vana fantasía sin protagonistas.
Vacío, solo vacío.
Sus territorios sagrados,
sus jardines, arrasados,
ebria del verbo encarnado,
cayó en la ciénaga.
Y sin resistencia,
se abandona al olvido.
Beatriz Graciela Moyano
17-12-2011
Rosario-Santa Fe
Argentina
domingo, 11 de diciembre de 2011
La muerte en sincronía
La muerte en sincronía
Ausentes desvanecidas,
letras sensatas decían
las simientes oxidadas
voluntades corroían,
en los horizontes neutros,
y oriente de luz difusa,
se esfumaron los deseos
en muerte de sincronía
Solo dejar de pensar
y lento llegaba el trance
melancólica en la herida
con dolor en la agonía,
e intrépida en la salida.
Los muertos, muertos están,
engendrando sincronías.
Beatriz Graciela Moyano
01-12-1011
Rosario. Santa Fe
Argentina
viernes, 2 de diciembre de 2011
En la lejanía
En la lejanía
Que quieres ver nodriza infame de la noche, no vez que ya nadie recuerda ni tu nombre, te has esfumado para siempre entre las nieblas sin memorias, no existen héroes salvadores que acudan a tu vote, naufraga pídele a tu Dios te remolque a las costas rocosas de tu aliento trastornado, solo debes dejar de pensar y ya está hecho, ha dicho el duende de la historia, es todo un espejismo, no hay nada que suprima la demencial fragilidad de tu razón deshilvanada, solo vez mar, la arena está en el fondo o muy lejos allá en la costa donde la espuma se revuelca caprichosa, dando rienda suelta a su libido y lo ve con sus ninfas orgullosas, que haces aquí, tras el navío lento que ve a lo lejos desde la costa esperanza, desgajado parece a la luz difusa que se filtra entre los nubarrones tormentosos en alta mar, en la lejanía confusa entre olas bravías que lo azotan con furia, en su loca aventura cual titán se defiende implacable de fortaleza, lo imagino prendido, amarrado con las venas infladas de sangre roja morada por el desafío brutal a sus memorias, lo vi partir al mar entre rompientes de olas que anunciaban su derrota, cangrejos y piedras al viento vehemente zonda , cargó algunas redes y otras pocas cosas, ni siquiera sabe que llevas en tu vote sus mismas pocas cosas, ni siquiera ha recibido tu señal para suponer que puede hallarte en la tempestad insipiente que emprendió esta mañana, en entrega al ocaso de su vida y sus victorias, no sabe que su reina, aquella que un día arrolló su marea con la vela encendida está en sus mismas aguas con las letras apasionadas que le escribió antes de sellar su cuerpo en lavas ardientes de melodías misteriosas, con un costal de quimeras utópicas, como larva fragmentada que jamás será mariposa, visión del duende idóneo de una historia borrada en las espumas saladas sin evocación, ella misma, naufraga en la inmensidad. El desafiante navío está muy lejos pero aún te lleva colgada a su memoria, no seas necia, nodriza infame de la noche, que quieres saber? Claro, que él recuerda tu imagen y le sonríe a tu nombre, pero tu vote es pequeño y se bien que estás pensando, quedarte quieta en mitad del océano y no ir a ninguna parte, sin un poder movilizante, sin sabiduría, actividad que viene de la mente y el corazón, poder del amor, poder supremo en el mundo de las formas.
Beatriz Graciela Moyano
2-12-2011-
Rosario-Santa Fe
Argentina
martes, 29 de noviembre de 2011
"Pensándolo"
Pensándolo
Se trata de reordenar las fichas,
se mece el tablero desconcertado
mientras el humo de un cigarrillo
dibuja círculos de distintos tamaños
sus palabras aún resuenan en la mente.
Pensándolo, ve como se disuelven
los anillos del blanco humo y
se entremezclan con los oleos colgados
como los pensamientos a dilucidar.
¿Como se sentirá si se esfuma para siempre?
¿Que dirán sus ojos sin poder sumergirse
en esa historia cotidiana que transitan?
¿Que dirá su piel sin la vibración
extenuante y mágica creada al deseo,
con el toque sutil o brusco, pero presente?
Sigue pensándolo y el debate reñido
es entre la razón insistente y el ilusorio
mágico sufrimiente, que llora a veces.
Sacude las migas del mantel para los pájaros
en el balcón con geranios y todo es recuerdo.
Las campanas de la iglesia la llaman
a la realidad presente, hace calor,
se recogerá el pelo que cae en la frente.
Ya se hizo muy tarde, todo duerme,
Seguirá pensándolo y el sueño la vence.
Beatriz Graciela Moyano
27-11-2011-
Rosario. Santa Fe
Argentina
sábado, 26 de noviembre de 2011
"Ella"
“Ella”
Bajo el techo infinito
con pocas estrellas
de la noche sin luna,
el rocío frío y sereno
está ungiendo su pelo.
Sola, sola camina ella.
Con su costal de vivencias.
Sola, sin una queja,
serena como el rocío
que en la noche la refresca.
Anidando soledad
camina ella
ropajes, cuentas de cristal
espejos de infinito,
reflejando años y a ella.
Como camino al cielo
así de serena.
peldaños de amatistas
para la esperanza
a empezar lo nuevo.
Solo caminar necesita ella,
hasta el haz de luz
claro que ilumine
cruzando el vil puente
de lo intrascendente, ella
Beatriz Graciela Moyano
Bajo el techo infinito
con pocas estrellas
de la noche sin luna,
el rocío frío y sereno
está ungiendo su pelo.
Sola, sola camina ella.
Con su costal de vivencias.
Sola, sin una queja,
serena como el rocío
que en la noche la refresca.
Anidando soledad
camina ella
ropajes, cuentas de cristal
espejos de infinito,
reflejando años y a ella.
Como camino al cielo
así de serena.
peldaños de amatistas
para la esperanza
a empezar lo nuevo.
Solo caminar necesita ella,
hasta el haz de luz
claro que ilumine
cruzando el vil puente
de lo intrascendente, ella
Hacia la otra orilla,
es todo más cierto.
Como siempre vivas
las flores multicolores
en su mantel celeste
la esperan... a ella.
Beatriz Graciela Moyano
jueves, 24 de noviembre de 2011
El tiempo perdido
El tiempo no tiene valor y sucumbe al reloj cautivo de su mirada en un soplo mitigante que dura solo un instante, de magia por detener la estática de la imagen, en la misma eternidad en la hora ya sin vida, en la memoria perdida, en las batallas sin lucha, sin soltura en los galopes de los jinetes del arte, horas días y semanas, meses años, una vida, al registro de lo cierto, al sordo de la mentira, al consuelo en fantasías, ¿que es el tiempo que no existe? se volatiza perdido, frustración o desengaños triunfos y laureles mojados, en la turbia mirada, agotado en sus mismos suspiros de camandulero enmascarado, entre el paisaje salitre, entre riachos internos o bebiendo en laberintos, ebrio de de pasión y vino tinto, tiempo perdido errante en los rayos calcinantes del vil sol estafador de lirios delicados que ahora yacen quemados por las brasas de su amante. El tiempo se hace cenizas sin el alivio furtivo de algún encuentro escondido donde soltar las polillas que cosquillean celosas aunque no les den motivos, con razones o castigos con trueques vanos y fríos, en lo absurdo contagioso de las idas y venidas son vanos los pensamientos y pierden sabiduría, siempre aprendiendo el silencio para hallarle algún sentido al potro de tanto brío. El ritmo sigue avanzando en vibraciones veloces en ondas poco sonoras en el aire irrespirable del que se sirven con gusto los virulentos chacales, que devoran a mordiscos las mariposas cautivas, débiles descoloridas y libélulas perdidas en sedimentos esfumos. Cetrería de rapaces desollando hasta las piedras de las lápidas abúlicas en horas de un mismo tiempo. Entre rencores, caprichos que resaltan la manía de sobrevaluada estirpe que en el bosque de los sueños elaboran los derechos, locuaces y distinguidos, eruditos sin olfato para tirar una liana al que se ahoga arrastrado por la resaca del río, quién en orfandad carente de locuaz ilustrativa engendraba pedestales donde venerar paganos de las palabras escritas en huellas anfibológicas, en los minutos furtivos de cada lluvia demente. El tiempo lo vio caer, parecía en agonía, pero era tan solo un juego, oscuro estaba juntando agua para su molino que no parece de viento, con flores de utilería que no necesitan riego, con piedras y minerales o arenas de los desiertos. En lo real no hay medida ni puede rentarse el tiempo, el hastío ha llegado, ya ha espirado el momento, tiempo ya no hay más tiempo.
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